La Libertad Avanza pidió abrir 48 urnas en Bariloche y la Junta Electoral respondió con un detalle del trámite: la presentación entró tres minutos antes del vencimiento. Qué argumentó el organismo para negarse.
La Junta Electoral Municipal de Bariloche dio a conocer los motivos por los que desestimó el planteo de La Libertad Avanza (LLA) para revisar el contenido de 48 urnas de las elecciones de convencionales constituyentes. El organismo consideró que las observaciones de esa fuerza no alcanzaban para habilitar la apertura de las mesas.
La presidenta de la Junta, Dana Guzmán, detalló el jueves en Radio Seis que la resolución se apoyó en el tipo de observaciones presentadas y en lo que exige el Código Electoral Provincial, la Ley 2431.
El reloj como argumento
Guzmán recordó que las agrupaciones políticas cuentan con 48 horas desde la realización de los comicios para formular reclamos. La presentación de LLA, según precisó, ingresó el martes a las 17:57, tres minutos antes de que venciera el plazo.
El escrito enumeraba distintas situaciones de la jornada electoral. Entre ellas, supuestas inconsistencias en la confección de las actas y marcas que las autoridades de mesa habrían hecho en casilleros que no correspondían.
Para la Junta, esos elementos no cumplían las condiciones para avanzar con la apertura de las urnas. "Nosotros rechazamos porque no lo consideramos una prueba de lo que ellos nos dicen, de que el presidente se le pasó el lápiz y pasó a otro casillero", sostuvo Guzmán.
La titular del organismo también marcó que el planteo hacía referencia a otra normativa electoral, cuando la Junta municipal se maneja con los procedimientos de la Ley Provincial 2431. Insistió en que las situaciones descriptas en el escrito no justificaban la revisión solicitada.
La edad de las autoridades de mesa
Durante la entrevista apareció otro eje: las observaciones de la legisladora de LLA Marcela Abdala sobre la edad de algunas personas que actuaron como autoridades de mesa. Según la legisladora, se habían detectado documentos de identidad de personas muy jóvenes, con numeraciones de 49 y 50 millones.
Guzmán respondió que el sistema de inscripción verificaba antes que los postulantes estuvieran incluidos en el padrón electoral. Quienes no aparecían habilitados para votar, explicó, no podían seguir con el trámite.
"Si la persona está validada para votar, ¿cómo no va a estar dentro de una mesa? El mismo padrón te sugirió a qué mesa tenías que ir estando dentro del padrón", argumentó.
La presidenta admitió que podía haber jóvenes entre las autoridades electorales, pero afirmó que esa circunstancia no generó inconvenientes. Si el requisito para inscribirse era figurar en el padrón, planteó, esa condición debía pesar al evaluar la participación de los postulantes.
Convocatorias, confirmaciones y mesas cruzadas
Guzmán explicó que, además de la capacitación, los postulantes debían confirmar su designación por correo electrónico o WhatsApp. Se convocaron 700 personas para cubrir las 666 autoridades necesarias; quienes no confirmaban su disponibilidad eran reemplazados por otros postulantes.
La funcionaria mencionó además algunas confusiones administrativas por la asignación de mesas y por los lugares donde debían votar las propias autoridades.
Por último, señaló que la Junta sigue trabajando según el cronograma electoral y que los plazos son públicos.