La pregunta que desenmascaró a un falso comisario: la estafa que casi vacía los ahorros de una jubilada
Un falso comisario llamó a una jubilada diciendo que su hijo había matado a una embarazada. Ella lo descubrió con una simple pregunta. ¿Querés saber cómo evitó la estafa?
Una jubilada de Comodoro Rivadavia estuvo a punto de perder sus ahorros tras recibir una llamada desgarradora. Un falso comisario le aseguró que su hijo había matado a una embarazada en un accidente y necesitaba dinero urgente. Pero un simple nombre inventado destapó el engaño.
La llamada que heló la sangre
Todo comenzó con un llamado desde un número privado. Según relató la víctima a La Opinión Austral, un hombre que se identificó como comisario de la Seccional Primera le dijo, entre sollozos, que uno de sus hijos había atropellado a una mujer embarazada y la había matado. “Me habló llorando, con desesperación, diciendo que tenía toda la cara desfigurada”, recordó la mujer.
El estafador intentó generar pánico para que la jubilada accediera a pagar una suma de dinero para evitar problemas judiciales. Sin embargo, ella mantuvo la calma y notó que la voz no coincidía con la de ninguno de sus hijos o nietos.
La trampa que falló
Para confirmar sus sospechas, la mujer preguntó si era “Pedro”, un nombre completamente inventado. El hombre evitó responder y volvió a insistir con el dinero. Esa reacción terminó de convencerla de que era una estafa.
Cuando la jubilada anunció que iría personalmente a la comisaría para averiguar qué había pasado, los delincuentes intentaron disuadirla con excusas. Ella cortó la comunicación y, aunque después recibió más llamadas de números ocultos, ya no atendió.
Un llamado de alerta para todos
Tras el susto, la mujer decidió hacer público lo ocurrido para advertir a otros adultos mayores, uno de los sectores más vulnerables frente a este tipo de estafas. Las autoridades recuerdan que ninguna entidad oficial solicita dinero por teléfono ni genera urgencia extrema.
¿Cómo reconocer una estafa virtual?
Los estafadores suelen usar tácticas de presión emocional, pedidos de datos personales, premios o deudas inesperadas, mensajes genéricos, números sospechosos, links falsos y urgencia extrema. Ante cualquier duda, cortar la comunicación y consultar con un familiar o la policía es la mejor defensa.