La postal blanca que paralizó El Bolsón: ¿qué está pasando en el cerro Perito Moreno?
¿Te imaginás despertarte con la ciudad tapada de nieve y poder esquiar a metros de tu casa? En El Bolsón pasó y el cerro Perito Moreno explota de visitantes.
El Bolsón amaneció bajo un manto blanco que pocos recuerdan. La nieve cayó con tal intensidad en el casco urbano que calles, plazas y el cerro Perito Moreno se convirtieron en un escenario de cuento, desatando la euforia de vecinos y turistas.
Durante el fin de semana, las imágenes parecían sacadas de una película: niños en trineo por avenidas que suelen ver bicicletas, familias armando pistas de esquí caseras y decenas de celulares apuntando al paisaje. El cerro Amigo fue uno de los puntos más concurridos, ofreciendo una panorámica de la ciudad nevada que dejó sin aliento a más de uno.
Pero el fenómeno no solo emocionó a los locales. La nevada llegó justo en pleno receso invernal y potenció el turismo en el cerro Perito Moreno, que vive una de sus temporadas más exitosas.
Un centro de esquí en su mejor momento
Con las últimas nevadas, las pistas lucen impecables. El complejo recibe un promedio de 1.500 visitantes por día y, durante los primeros días del receso del AMBA, registró un crecimiento del 38% respecto al mismo período de 2024. La concesionaria Laderas mantiene el cerro en óptimas condiciones, con servicios para todos los niveles: desde la Base hasta el Plató, un escenario único en la Cordillera.
Actualmente, el cerro Perito Moreno cuenta con 25 kilómetros esquiables, 17 pistas y nueve medios de elevación, ubicándose entre los cinco centros de esquí más importantes del país. Su principal atractivo: una experiencia tranquila, tarifas competitivas y una relación calidad-precio que cada año suma nuevos adeptos.
Más allá del esquí: gastronomía y experiencias únicas
Cuando se guardan los esquíes, la montaña sigue ofreciendo propuestas. En la Base, el Café Base deleita con sabores de Jauja; el refugio Albrecht Rudolph combina cocina regional con alojamiento; en la cota intermedia, el parador A-Gusto sirve platos calientes; y en el Plateau, a 1.700 metros, un restaurante panorámico permite almorzar con vistas a un mar de montañas nevadas.
La gran novedad de este invierno es la Experiencia CatSki: tras ascender en telesilla, un vehículo pisanieves lleva a grupos reducidos a sectores vírgenes, con nieve intacta y descensos exclusivos. Además, el hotel Après Ski ofrece un servicio Ski Room para salir directo a la nieve desde la habitación.
Un calendario cargado de eventos
Laderas Perito Moreno prepara una agenda intensa. El 31 de julio y 1 de agosto será la primera fecha FIS de esquí alpino. El 2 de agosto, Rugby Xtreme sobre nieve. Durante el fin de semana largo del 17 de agosto, el tradicional festejo del Día del Niño con disfraces y premios.
En septiembre llega la alta competencia: del 6 al 8, segunda fecha FIS; del 12 al 15, Campeonato Argentino de Freeride; del 23 al 28, tercer bloque FASA U16 con las pruebas Memorial Leo Rudolph y los Campeonatos Nacionales. También habrá una fecha de esquí adaptado.
El Bolsón: mucho más que nieve
La nieve también revitalizó el Bosque Tallado del cerro Piltriquitrón, donde las esculturas de madera emergen entre árboles blancos. La Agencia de Turismo local ofrece informantes, recomendaciones y sorteos de productos regionales.
En la ciudad, la oferta gastronómica se expande, con Mallín Ahogado como polo agroecológico. La Casa del Bicentenario ofrece cine y espectáculos infantiles; el Centro Cultural Eduardo Galeano renueva su cartelera. El restaurante Big Sport tiene folklóricos y rock los fines de semana, y Big Restobar presenta a Los Jóvenes Rancheros el 1 de agosto. En el Patio Merino hay foodtrucks, y el hotel Las Nalcas organiza after ski. La cervecería Otto Tipp exhibe productos de cáñamo.
El 15 de agosto, de 12 a 16, se realizará el Segundo Festival de la Trufa de Invierno en Mallín Ahogado, con caza de trufas con perros, masterclass del chef Pedro Martinet (especializado en hongos y con experiencia en restaurantes Michelin) y comidas para quienes reserven.
Este invierno, El Bolsón demuestra que la nieve transforma no solo el paisaje, sino también los recuerdos. Una temporada que, sin duda, quedará grabada en la memoria de quienes la vivieron.