La polilla que amenaza los viñedos del sur mendocino dejó una marca: cuántas hectáreas tocó
Economía · Mendoza

La polilla que amenaza los viñedos del sur mendocino dejó una marca: cuántas hectáreas tocó

El sur mendocino respira tranquilo en plena campaña contra la polilla de la vid, pero el operativo que llega tiene una cifra millonaria y un alcance que toca a miles de productores. ¿Cuánto se juega la cosecha?

El sur de Mendoza atraviesa un momento sanitario favorable en la pelea contra la polilla de la vid (Lobesia botrana), una de las amenazas más serias para la vitivinicultura. Según el balance de la campaña, San Rafael y General Alvear muestran una baja incidencia de la plaga, producto del monitoreo y las tareas de control desplegadas en el territorio.

Los números difundidos por el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (ISCAMEN) ubican al oasis sur con alrededor de 800 hectáreas afectadas por la presencia del insecto. La cifra resulta menor si se la compara con las 130.000 hectáreas de viñedos que abarca el operativo en toda la provincia.

El presidente del organismo, José Orts, puso el foco en los logros obtenidos y en las medidas que se vienen para sostener el control a lo largo de la campaña 2026/2027.

Qué muestra el mapa sanitario del oasis sur

El dato más elocuente del balance es la situación de los dos departamentos sureños. Las 800 hectáreas con presencia de la polilla representan cerca del 0,6% de las 130.000 hectáreas alcanzadas por el operativo provincial.

Ese porcentaje convierte al sur mendocino en una zona de baja incidencia de Lobesia botrana, gracias a la vigilancia y las tareas de contención que se vienen aplicando en las últimas temporadas.

El esquema sanitario se sostiene sobre una red de monitoreo sensible que detecta la presencia del insecto y permite orientar las intervenciones hacia los sectores que necesitan refuerzos. Además, el ISCAMEN comenzó a trabajar junto a productores del oasis sur y al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) para evaluar un posible cambio de estatus sanitario de la región frente a la plaga.

27 bloques de intervención y la técnica de confusión sexual

Para la campaña agrícola 2026/2027, el ISCAMEN delimitó 27 bloques de intervención en el oasis sur. El objetivo: conservar los resultados sanitarios y frenar cualquier avance de la plaga.

Una de las herramientas centrales es la Técnica de Confusión Sexual (TCS), que implica colocar difusores de feromonas en los viñedos. Estos dispositivos interfieren en la comunicación química entre los insectos y complican el encuentro entre machos y hembras, lo que limita su reproducción.

La técnica se inscribe en un manejo integrado de Lobesia botrana que combina procedimientos según las particularidades de cada zona productiva. El organismo provincial entregó difusores de feromonas a los productores para reforzar las acciones preventivas de la temporada.

Cuánto invierte Mendoza para combatir la polilla

La campaña sanitaria 2026/2027 prevé, según las cifras aportadas por Orts, una inversión provincial de $14.000 millones para enfrentar a la polilla de la vid.

El operativo apunta a resguardar la producción vitivinícola mediante acciones coordinadas entre el Estado y los productores. A escala provincial, el programa busca cubrir 130.000 hectáreas de vid y asistir a más de 9.000 productores a través de distintas etapas de intervención.

Las herramientas que se utilizan son:

Difusores de feromonas: para aplicar la técnica de confusión sexual.

Monitoreo fitosanitario: para detectar la presencia del insecto y seguir su evolución.

Tratamientos específicos: aplicaciones de productos autorizados según las necesidades de cada zona.

Manejo integrado: combinación de técnicas para reducir las poblaciones de la plaga y proteger los cultivos.

El propósito es mantener la presencia del insecto por debajo de los niveles que puedan generar pérdidas económicas relevantes en los viñedos.

La campaña anterior dejó una reducción del 70%

Los registros oficiales del ISCAMEN de la temporada 2025/2026 muestran una evolución favorable: se logró una caída cercana al 70% en las detecciones y capturas de Lobesia botrana respecto del ciclo previo.

El resultado se atribuyó a la continuidad de los tratamientos, al seguimiento de las poblaciones del insecto y al trabajo conjunto con el sector productivo. La polilla de la vid es un riesgo para la vitivinicultura porque sus larvas pueden dañar los racimos y afectar la calidad y el rendimiento de la producción.

Por eso, desde las autoridades sanitarias insisten en la importancia de sostener las medidas preventivas incluso donde la plaga tiene presencia reducida.

Con San Rafael y General Alvear mostrando indicadores favorables, Mendoza sigue adelante con el operativo provincial para cuidar una de sus principales actividades económicas.

Siguiente nota Economía · Mendoza

El ajo del Valle de Uco, en alerta: las lluvias ya complican a la segunda actividad agrícola de la región

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local