La poda que tiran en un canal seco puede ser una trampa mortal cuando llegue la creciente
Un productor poda sus árboles y arroja los restos al colector. Como hace meses que el agua no corre, piensa que no pasa nada. Pero una creciente convierte esa poda en una compuerta que puede destrozar el barrio.
La Municipalidad de Tupungato, junto a la Dirección Provincial de Hidráulica, intensifica la limpieza de los colectores aluvionales del departamento. La medida busca reducir el impacto de posibles tormentas y crecientes asociadas al fenómeno de El Niño.
El director general de Obras, Marcelo Venteo, explicó a Noticiero Andino que los equipos municipales y provinciales trabajan desde hace un tiempo en el acondicionamiento de estos cauces para que el agua pueda circular sin obstáculos ante una eventual creciente.
Qué sectores ya fueron intervenidos
Hasta el momento, las tareas alcanzaron el colector de calle Filippini, en San José; el de calle La Gloria, que llevaba varios años sin mantenimiento; el que atraviesa el barrio Tiza; y el colector El Molino, cuya limpieza comenzó este martes con maquinaria de grandes dimensiones.
“Tenemos que evitar que en el momento que venga la creciente, la tormenta que se está esperando, si nosotros dejamos todas esas pasadas se van a comportar como vertederos laterales”, señaló Venteo.
Los trabajos incluyen la apertura de sectores obstruidos y la erradicación de árboles o forestales que se encuentran dentro de los cauces. El objetivo es que el agua pueda desplazarse de manera fluida y que los obstáculos no agraven los efectos de una tormenta.
La poda, otro factor de riesgo
Una de las mayores preocupaciones de las autoridades es la acumulación de residuos de poda dentro de los colectores. Según Venteo, algunos productores arrojan allí los restos de las tareas realizadas en sus propiedades, con la idea de que, como hace tiempo no circula agua por esos lugares, no representan un peligro.
Sin embargo, ante una creciente, esos residuos pueden convertirse en un serio obstáculo. “La mezcla de barro más piedra más agua, esa poda se deposita debajo de las alcantarillas y se termina comportando como una compuerta”, advirtió el funcionario.
El caso de El Molino
El colector El Molino es uno de los puntos prioritarios. Se trata de un cauce que llevaba un largo período sin recibir mantenimiento y que tuvo incidencia en los daños registrados durante una de las últimas tormentas que afectaron a Tupungato. Su limpieza comenzó con maquinaria pesada aportada por la Dirección Provincial de Hidráulica.
Para continuar con el operativo, Venteo pidió “extrema colaboración” a los vecinos y remarcó que las tareas deberán sostenerse durante las próximas semanas.
Desde el Municipio remarcan que el resultado de estas tareas también depende de la colaboración de la comunidad y, especialmente, de evitar que se arrojen residuos en los cauces.