La planta que había cerrado en Trenel volvió a funcionar, pero nadie se hace cargo de lo que quedó pendiente
El frigorífico de Trenel volvió a faenar y a tomar personal. Pero cuando el municipio fue a reclamar los casi 100 millones que quedaron pendientes, la respuesta lo dejó helado: «Ahora como que no reconocen la deuda». Qué dijo el intendente sobre el futuro de la planta.
El frigorífico de Trenel volvió a faenar y a tomar personal, aunque la calma no llegó a la comuna. El intendente Horacio Lorenzo confirmó que la planta está operativa, pero advirtió que la deuda cercana a los 100 millones de pesos hoy directamente se desconoce porque los responsables no se presentaron a reconocerla.
«Es una incertidumbre total», resumió el jefe comunal en diálogo con InfoPico Radio, al describir un escenario donde la producción se reactivó pero los compromisos económicos siguen sin respuesta.
Faena en marcha, silencio en las oficinas
Lorenzo confirmó que la planta «está faenando bien, con mucha cantidad de hacienda» y que se volvió a incorporar gente después del cierre que golpeó a la localidad meses atrás. Sin embargo, aclaró que el municipio no participa ni conoce los detalles de esas contrataciones: «Quién entra lo manejan ellos».
El punto más crítico pasa por los compromisos impagos. Según el intendente, ni los antiguos ni los eventuales nuevos dueños se acercaron a la comuna para dar explicaciones.
«Nos llamaron a convocatoria y ahora como que no reconocen la deuda. La verdad que no tengo muy buenas perspectivas. Ojalá que siga, por la gente que labura», expresó.
El problema excede al municipio: hay comerciantes y proveedores del pueblo con cuentas pendientes y trabajadores despedidos que todavía no cobraron sus indemnizaciones. «Están todos esperando», apuntó. Aun así, valoró el impacto de la reactivación: «Se inyecta mucho dinero al pueblo, es algo espectacular».
Obras, viviendas y un aniversario con recursos propios
Trenel se prepara para celebrar sus 120 años el martes 20 de octubre, con los festejos centrales previstos para el domingo 25. En materia de obra pública, Lorenzo reconoció que el panorama es acotado y que buena parte del trabajo se sostiene con recursos municipales.
Entre las intervenciones en marcha y las gestionadas mencionó un aporte para construir un alcantarillado importante, necesario porque hay un camino rural cortado; la renovación y revalorización de espacios municipales; y tareas de pintura y mampostería en distintos edificios públicos.
«Nos vamos arreglando nosotros con algún aporte provincial, pero también con esfuerzo y plata propia», sostuvo.
Además, el municipio tiene seis viviendas listas para entregar, aunque la habilitación depende de que se completen las conexiones de energía eléctrica y gas. «No lo puedo saber, porque hasta que no tengamos luz no depende tanto de nosotros como de la cooperativa. Pero mucho tiempo no puede tardar, porque ya están terminadas», explicó sobre los plazos.
Respecto del fenómeno de El Niño y la convocatoria que el Gobierno provincial les hizo a los intendentes, Lorenzo indicó que el mantenimiento de canales se realiza todos los años. Resta una repasada en uno de ellos, demorada porque la retroexcavadora está fuera de servicio. «No es que se va a inundar el pueblo por eso. Va a escurrir un poco más lerdo el agua, nada más», tranquilizó.
«Todo pálida»: la demanda social que no da tregua
El tramo más duro de la entrevista estuvo dedicado a la realidad cotidiana de los vecinos. El intendente contó que durante la última semana atendió pedidos de trabajo de manera permanente, incluso de jubilados a quienes no les alcanza el ingreso.
«Hay mucha estafa telefónica, hay mucho problema de salud, hay todo mal, todo pálida. Y como que no se resuelve nada», describió.
Lorenzo explicó un círculo que termina impactando de lleno en las arcas municipales: adultos mayores que dejan de tomar ciertos medicamentos, empeoran su salud y necesitan trasladarse para atenderse. La escasa frecuencia de colectivos hacia General Pico obliga al municipio a cubrir esos viajes, e incluso derivaciones a Santa Rosa o Buenos Aires.
Sobre los pedidos de asistencia, diferenció: la demanda de mercadería bajó respecto de los meses críticos del cierre del frigorífico, pero la de empleo se mantiene alta. «Te vienen a pedir trabajo y para mí es lo mismo en cuanto a los números, porque a fin de semana tengo que pagarle la semana. Si no tenés la plata, ¿cómo hacés?», planteó.
Críticas al Gobierno nacional y buena sintonía con la Provincia
Consultado sobre su eventual reelección, el jefe comunal prefirió no adelantar definiciones. «Esto es muy desgastante día a día y hay que ver primero con la energía con la que se llega. Por ahí está bueno dejar gente nueva», afirmó, y advirtió que el escenario dependerá en gran medida de la administración nacional.
Allí fue categórico con su cuestionamiento a la política económica vigente: «Si vamos a seguir con esta política tan salvaje, tan agresiva, de que tengo superávit pero no pago las cuentas, no le pago a las provincias». Y agregó que el deterioro ya se nota: «Se está rompiendo todo, asfalto, rutas, y va a ser mucho peor».
En contraste, calificó como «excelente» el vínculo con el Gobierno provincial, aunque reconoció los límites del contexto. «No es que no me ayuden. Con el frigorífico me ayudaron un montón para solventar la situación, pero todo tiene un límite. No me pueden mandar cosas que no tienen o que tienen que atender en otras localidades», cerró.