La pesadilla que vivió el hijo de Flor Peña a los 14 años: la amenaza que lo obligó a confesar todo
Una familia entró a robar en una casa del barrio y lo que encontró adentro les jugó en contra: la investigación que empezó por unos consumos raros en una tarjeta terminó destapando algo mucho más grave.
Juan Otero, el hijo de Florencia Peña, atravesó a los 14 años un entramado de amenazas, robos y extorsión que terminó con una causa penal impulsada por la actriz junto al abogado Fernando Burlando. El caso salió a la luz este lunes, cuando Pepe Ochoa lo detalló en LAM (América TV) y contó que la investigación derivó, años después, en una condena judicial.
Cómo empezó todo en el barrio privado
Según la reconstrucción que hizo Ochoa al aire, la historia arranca unos tres o cuatro años atrás, cuando Flor Peña se mudó con sus hijos al barrio privado Los Puentes, en Pilar. La casa de la actriz era punto de encuentro de los adolescentes de la zona y ahí Juan, por entonces de 14 años, se hizo amigo de una joven llamada Candela, de entre 17 y 18.
Con el correr de los meses, Peña empezó a notar que faltaban objetos de su casa: adornos, prendas de vestir. Después apareció una señal más rara todavía: gastos que no reconocía en una tarjeta de crédito familiar, hechos a través de una aplicación de compras. Había ropa, artículos de bazar y otros productos, y al mes siguiente los consumos crecieron.
La confesión que lo cambió todo
El episodio salió a la luz cuando Juan decidió contarle a su madre lo que estaba viviendo. "Mamá, Candela, mi amiga, y su mamá, me tienen amenazado", le habría dicho el adolescente, siempre según el relato de Ochoa.
De acuerdo con lo que se contó en el programa, las intimidaciones buscaban sacarle dinero a cambio de no revelar información privada sobre él. "Si vos no me pagás 500 dólares, nosotros vamos a salir a la televisión y contar", habría sido una de las frases que recibió. La maniobra se habría extendido durante unos cuatro meses sin que Flor Peña supiera lo que pasaba.
El pedido a Burlando y el giro de la investigación
Cuando conoció la situación, la actriz recurrió a Fernando Burlando para avanzar por la vía judicial. "Por favor, necesito que armemos una causa penal de esto", le habría pedido, según contó Ochoa.
El primer obstáculo fue que las presuntas amenazas eran cara a cara, sin mensajes ni registros directos que las acreditaran. Pero después apareció una cuenta anónima en redes sociales desde la que también habrían intentado extorsionar a Peña. Eso abrió una investigación por un presunto ciberdelito: el rastreo de la dirección IP usada en esas comunicaciones habría permitido llegar al domicilio de la familia involucrada.
El proceso se extendió durante varios años y, según lo informado por Ochoa, terminó con una condena dictada hace aproximadamente un mes.