La perra que encontraron al borde de la muerte en un descampado de Río Gallegos y el cambio que nadie esperaba a una semana
La dieron por perdida cuando la encontraron tirada en un descampado de Río Gallegos, con un perro muerto al lado. Una semana después, los números que compartió la rescatista cambiaron por completo el pronóstico.
Osa, la perra rescatada en un descampado de Río Gallegos con un cuadro extremo de desnutrición y sarna demodéctica, subió 1 kilo 400 en apenas siete días y ya recibe la medicación específica para la piel. La evolución favorable fue confirmada por la rescatista Carolina Echeverría.
El caso había conmocionado a la ciudad a principios de mes. La perra fue hallada el 1 de septiembre en un terreno ubicado al fondo del barrio Virgen del Valle, cerca de la ruta, en un estado que los veterinarios calificaron como extremadamente debilitado. A pocos metros del animal había una cucha precaria y el cuerpo sin vida de otro perro.
Echeverría recibió el alerta de un vecino que paseaba con sus mascotas por la zona y advirtió la presencia de Osa. Las imágenes que difundió la rescatista mostraban a la perra acostada al costado del camino, casi sin fuerzas para moverse.
El parte médico de Osa
La actualización llegó este 8 de septiembre a través de una publicación en Facebook de la propia Echeverría. “A lo largo de los últimos siete días registró un avance que emociona”, escribió la rescatista. “Osita subió 1 kilo 400. Recibió la medicación que esperábamos para la piel”, detalló.
En el mismo mensaje informó que “orgánicamente está estable, le funcionan bien sus órganos, está recibiendo vitaminas y alimento de calidad”. También agradeció “toda la colaboración” recibida durante el proceso de recuperación.
Tras el rescate, la perra quedó bajo atención del veterinario Guillermo Basualto y arrancó un tratamiento con vitaminas, medicación y alimento balanceado de calidad.
Un descampado que ya tiene antecedentes
El lugar donde apareció Osa no es un punto cualquiera. Según precisó Echeverría a La Opinión Austral a principios de mes, ese sector suele ser usado para abandonar animales y arrojar residuos de manera ilegal. “Es un descampado donde no pasa mucha gente, no sabemos hace cuánto está ahí”, contó entonces.
La rescatista también se refirió al conflicto que mantiene el barrio: “Este barrio lucha contra la gente que pretende hacer un basural clandestino en esa zona, que es usada también para descartar animales. Siempre rescatamos en la zona de campo. Lamentablemente es gente con recursos la que abandona, porque hay que tener movilidad para hacer tantos kilómetros”.