La Patagonia no siempre fue estepa: los fósiles que revelan un pasado imposible de imaginar

Un paleobotánico del CONICET viene estudiando fósiles patagónicos y encontró algo que cambia todo lo que creíamos sobre la región. Lo que revelan las flores fosilizadas es difícil de imaginar.

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La Patagonia no siempre fue estepa: los fósiles que revelan un pasado imposible de imaginar
La Patagonia no siempre fue estepa: los fósiles que revelan un pasado imposible de imaginar

La llegada de la primavera y la floración trajeron una pregunta que pocos se hacen: ¿desde cuándo existen las plantas con flores en la Patagonia? La respuesta, según el paleobotánico Ari Iglesias, investigador del CONICET y presidente de la Asociación Paleontológica Bariloche, está en los fósiles y en un pasado radicalmente distinto al paisaje que hoy conocemos.

En diálogo con Tardes con Voz por Voz Radio 103.7, Iglesias explicó que las angiospermas —así se llama técnicamente a las plantas con flores— aparecieron en el planeta hace unos 160 millones de años. La Patagonia conserva algunos de los registros fósiles más antiguos y continuos para estudiar su evolución.

“Los últimos dinosaurios llegaron a conocer las flores, pero la mayoría nunca las conoció”, resumió el investigador. Durante buena parte de la era de los dinosaurios predominaban las coníferas, araucarias, pinos y cipreses. Con el paso de millones de años, las plantas con flores se diversificaron hasta convertirse en el grupo dominante en gran parte de los ambientes actuales.

Pichileufu: cuando la Patagonia era una selva tropical

Los fósiles no solo permiten saber qué plantas existían, sino también cómo eran los paisajes y el clima. Uno de los sitios clave es Pichileufu, con registros de aproximadamente 50 millones de años.

En aquel momento, gran parte de la Patagonia tenía un ambiente radicalmente distinto al actual. “Toda la Patagonia estaba inmersa en un clima tropical húmedo, como si fuera el sur de Brasil: selvas”, señaló Iglesias.

Las evidencias de Pichileufu muestran un ambiente extremadamente húmedo, con precipitaciones que habrían superado los 4.000 milímetros anuales, temperaturas cálidas y especies con semejanzas a las que hoy existen en zonas tropicales como el norte de Australia.

El investigador explicó que los paleobotánicos usan hojas, semillas, frutos y flores fosilizadas como piezas de un enorme rompecabezas que permite reconstruir la transformación del paisaje patagónico a lo largo de millones de años.

Comallo: una sabana con animales gigantes

Otro capítulo de esa historia está en Comallo, donde los registros fósiles tienen aproximadamente 15 millones de años. Para entonces, el paisaje ya había cambiado considerablemente.

“Lo de Comallo tiene 15 millones de años y la fauna que ha aparecido es una megafauna. Es como si fuera hoy África con elefantes, jirafas, hipopótamos y animales gigantes”, explicó Iglesias.Aquella Patagonia ya no era una selva cerrada, sino un ambiente parecido a una sabana, con árboles dispersos, palmeras y extensos pastizales capaces de sostener animales de gran tamaño. El especialista remarcó que los dinosaurios y otros grandes vertebrados que habitaron la región no se desenvolvían en la estepa seca y fría que hoy caracteriza a buena parte de la Patagonia, sino en paisajes completamente distintos.

Qué dice el pasado sobre el cambio climático

La paleontología también permite observar cómo respondió la naturaleza frente a enormes transformaciones climáticas. Iglesias explicó que la Tierra atraviesa naturalmente ciclos glaciales e interglaciales, pero marcó una diferencia con lo que ocurre hoy: la velocidad del cambio.

“Hoy estamos en un período interglaciar y es normal que los glaciares se derritan, pero no a la velocidad que está ocurriendo en este momento”, señaló. Según el investigador, el problema central es que las actividades humanas están acelerando procesos que naturalmente se desarrollan en escalas temporales mucho mayores. Entre los factores mencionó la deforestación, la quema de combustibles fósiles y la generación de gases de efecto invernadero.

Iglesias aclaró que su especialidad analiza procesos de millones de años y no proyecciones climáticas de corto plazo, aunque destacó que el estudio del pasado permite comprender cómo la flora y la fauna respondieron ante períodos mucho más cálidos o fríos que los actuales.

Una charla abierta y gratuita en Bariloche

El próximo jueves 1° de octubre a las 18, Iglesias encabezará el encuentro “Historia de la vegetación en Patagonia en clave paleontológica”, dentro del ciclo Café con Ciencia. La actividad se realizará en Araucanía, en el kilómetro 18, y abordará los grandes cambios climáticos y geológicos que modificaron la Patagonia a través del tiempo, entre ellos el levantamiento de la Cordillera de los Andes y los cambios en la conexión con la Antártida.

La propuesta será abierta y gratuita y permitirá recorrer, a través de los fósiles de plantas, una Patagonia que alguna vez tuvo selvas tropicales, palmeras y extensas sabanas.

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