La Patagonia en alerta: el informe mundial que encendió las alarmas por el agua
La OMM publicó un informe que analizó el agua dulce de todo el planeta y la Patagonia apareció en un lugar incómodo. La advertencia de Celeste Saulo sobre una 'cuenta de ahorros' que se vacía...
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que las reservas de agua dulce del planeta mantuvieron una tendencia descendente durante 2025, en un escenario marcado por anomalías en los caudales de los ríos, sequías prolongadas y nuevas pérdidas de masa glaciar. El diagnóstico quedó plasmado en el informe Estado de los Recursos Hídricos Mundiales 2025, difundido en septiembre.
El relevamiento abarcó distintos componentes del ciclo hidrológico: precipitaciones, caudales de ríos, lagos, embalses, aguas subterráneas, humedad del suelo, nieve y glaciares. Para armarlo se combinaron observaciones directas, información satelital y modelos hidrológicos de alcance global.
La Patagonia, en el mapa de las regiones más castigadas
Dentro del panorama internacional, la Patagonia figuró entre las regiones que registraron almacenamiento terrestre de agua por debajo de los niveles normales. El documento también detectó menores aportes a embalses y condiciones de sequía prolongada a lo largo de 2025.
El fenómeno se extendió además a los Andes del Sur, la región glaciológica que comprende los grandes campos de hielo compartidos por Argentina y Chile. Según la OMM, ese sistema volvió a cerrar el año con pérdida de masa, en sintonía con lo sucedido en las principales regiones glaciares del mundo.
Una recuperación que puede demorar años
El organismo explicó que el deterioro de estas reservas tiene efectos que pueden prolongarse durante años. Mientras componentes como la humedad del suelo o el caudal de los ríos reaccionan con mayor rapidez ante nuevas precipitaciones, los acuíferos, la nieve acumulada y los glaciares necesitan períodos considerablemente más largos para recuperarse.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, comparó estas reservas naturales con una “cuenta de ahorros” que permite amortiguar los períodos secos y reducir el impacto inmediato de las crisis hídricas. El organismo señaló que ese almacenamiento terrestre de agua mantiene una tendencia descendente desde aproximadamente mediados de la década pasada.
El informe volvió a poner el foco sobre la capacidad de los sistemas naturales para almacenar agua a largo plazo y sobre la evolución de los glaciares, un componente especialmente sensible para la Patagonia y el extremo sur de Sudamérica.