La patada que quedó filmada frente a la Catedral: el policía ya tiene acusación formal
Una joven de 20 años terminó en el piso frente a la Catedral de Santa Rosa, reducida y golpeada por un policía. El video lo cambió todo. Ahora la Justicia avanzó sobre el efectivo, pero la peor parte de su relato no pasó en la calle.
El cabo primero Juan Carlos Gauna Coronel quedó formalmente acusado por la agresión a Priscila Mora Grandón, de 20 años, durante un operativo que se llevó a cabo en la madrugada del domingo frente a la Catedral de Santa Rosa. La imputación que le formuló la Justicia es por “lesiones leves, agravadas por la función o cargo como integrante de la fuerza policial y vejaciones, en concurso ideal”.
La calificación se dio a conocer en la audiencia de formalización que se realizó en el Centro Judicial, con el juez de Control Daniel Ralli a cargo. Los fiscales Máximo Paulucci y Natalia Urruti, del Ministerio Público Fiscal, fueron los encargados de detallar los hechos que se le atribuyen al uniformado.
Una denuncia que creció con el correr de las horas
El caso no quedó solo en la presentación de Priscila. Su hermano, Joel Mora, también denunció al policía por la agresión que recibió. A ellos se sumó Leonardo Nicolás Mosqueira, quien habría sido atacado antes que los hermanos, pero que recién hizo la denuncia cuando fue citado a declarar como testigo.
La repercusión pública llegó a partir de la difusión de un video en el que se ve a un efectivo empujar con violencia a una joven y darle varias patadas cuando ya estaba reducida en el suelo, frente a la Catedral, sobre la plaza San Martín. La víctima fue identificada como Priscila Mora Grandón.
El relato de la víctima
La joven contó que se metió cuando vio que un policía tenía reducido a su hermano, de 18 años, y que, según su versión, le estaba dificultando la respiración. En ese momento intentó apartar al efectivo y terminó siendo agredida. En la misma secuencia también habría sido golpeado un amigo de su hermano, que estaba en el lugar.
Pero la investigación no se agota en lo que pasó en la vía pública. Priscila también denunció situaciones graves durante su paso por los calabozos de la Seccional Tercera. Según su relato, después de ser trasladada a la dependencia fue obligada a desnudarse y no recibió atención médica pese a las lesiones que presentaba.
La mira puesta en la comisaría
La denuncia también alcanza al personal que intervino durante su detención y a la médica de guardia. Tanto Priscila como su hermano hicieron la presentación judicial y fueron examinados por el médico forense. De acuerdo con fuentes de la Fiscalía, los profesionales constataron lesiones en ambos.
La Fiscalía incorporó a la investigación el registro audiovisual de la agresión y solicitó documentación a la Jefatura de la Unidad Regional I para identificar a todos los efectivos que participaron del procedimiento callejero y de las actuaciones posteriores en la comisaría. También se encuentran bajo análisis las imágenes de las cámaras de seguridad del Centro de Monitoreo (Cecom), además de posibles testimonios de personas que presenciaron los episodios.