La Pampa capacita a jóvenes para escuchar lo que muchos prefieren callar
La salud mental se convirtió en la principal demanda de las juventudes pampeanas, según admiten desde el propio Gobierno. Ahora buscan que la primera escucha no dependa de un profesional: ¿qué encontraron para capacitar a cualquiera?
Las subsecretarías de Juventud y de Salud Mental y Adicciones de La Pampa reunieron este martes de forma virtual a las Agencias Juveniles y a equipos municipales de toda la provincia para algo que no se enseña en la facultad: cómo escuchar a un pibe que la está pasando mal. La capacitación apunta a la primera escucha y al acompañamiento en temas de salud mental, consumos problemáticos y apuestas en línea, con materiales libres y gratuitos para replicar en escuelas, clubes y espacios comunitarios.
La convocatoria llegó a las Agencias Juveniles de municipalidades y comisiones de fomento, además de los equipos municipales interesados en llevar la propuesta a sus comunidades. Los materiales no son nuevos: durante agosto y septiembre recorrieron la provincia en el stand de Primera Escucha, donde se pusieron a prueba en el intercambio directo con las juventudes.
El subsecretario de Juventud, Rodrigo Draeger, explicó por qué el tema se volvió prioridad. «Cuando recorremos las localidades, lo que más nos piden es trabajar sobre este tema: la salud mental pasó a ser la principal demanda de las juventudes pampeanas, y frente a eso el Estado tiene que estar», sostuvo.
Qué dicen los datos del Observatorio
La exposición estuvo a cargo de Soledad Gauna, directora de Prevención y Capacitación de la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones. Gauna presentó el marco de la Ley Provincial 3642, que declara la emergencia pública en salud mental y consumos problemáticos en todo el territorio pampeano, y los datos del Observatorio Provincial de Drogas sobre consumos en adolescencias.
El alcohol lidera la prevalencia del año con 71,72%, seguido por las bebidas energizantes (62,20%) y los vapeadores o cigarrillos electrónicos (30,08%). El estudio también indagó a quién recurren los estudiantes ante una situación problemática: las madres y el grupo de pares aparecen primero, mientras que un 22% respondió que no acude a nadie. En el mismo período, el 24,1% consultó a un profesional de la salud por angustia, depresión o problemas emocionales.
El encuentro sumó el abordaje de las apuestas en línea y los entornos digitales, una problemática que crece entre las juventudes pampeanas.
Mirar, escuchar y conectar: el material para cada localidad
La propuesta ordena la intervención en tres momentos pensados para cualquier adulto sin formación clínica: mirar, escuchar y conectar. El lema de la campaña, «Escucharnos es el primer paso para cuidarnos», surgió de jóvenes de Rancul y fue consensuado en la Comisión Interministerial para la Prevención del Suicidio.
Todo el material está publicado en juventudes.lapampa.gob.ar y es de descarga libre y gratuita. Incluye afiches A2, un mazo de dieciocho cartas, tarjetas de bolsillo, paneles de actividad, una guía para implementarlo con un grupo, un documento de formación para quienes coordinen y cinco videos, disponibles en color y en blanco y negro para facilitar su reproducción en cualquier localidad.
Las líneas de atención son gratuitas y funcionan las 24 horas: 136 para salud mental, 132 para consumos problemáticos y 107 para emergencias médicas. También es posible comunicarse en nombre de otra persona.
Draeger cerró la convocatoria pidiendo a las localidades apropiarse de la propuesta. «Quien se entera primero de que a alguien no le está yendo bien casi nunca es un equipo de salud: es una amiga, un compañero de curso, alguien del club. Esa escucha la termina haciendo cualquiera, sepa o no sepa cómo. Por eso el material está libre: para que cada localidad lo lleve a la escuela, al club, al centro de estudiantes. La primera escucha tiene que darla la comunidad, ese es el primer paso».