La Pampa 2027: los sueños de Di Nápoli y Ravier chocan contra una realidad que no da tregua
¿Qué tienen en común el intendente de Santa Rosa y el vocero de Milei? Ambos quieren gobernar La Pampa en 2027, pero la realidad les juega en contra. ¿Lograrán imponer sus candidaturas o quedará todo en un sueño?
La política pampeana ya empezó a moverse de cara a las elecciones de 2027, y dos nombres asoman con intenciones de pelear por la gobernación: el intendente de Santa Rosa, Luciano Di Nápoli, del peronismo, y el vocero presidencial libertario, Adrián Ravier. Pero mientras ellos sueñan, la realidad les marca la cancha con señales que no invitan al optimismo.
Di Nápoli intenta mostrarse como un dirigente con gestión y recorrido, mientras que Ravier se apoya en el respaldo de Javier Milei y en el resultado electoral de 2025. Sin embargo, ambos chocan con obstáculos que podrían congelar sus aspiraciones antes de tiempo.
Di Nápoli: sin cosecha propia en el interior
El jefe comunal de Santa Rosa está de gira por localidades, junta con intendentes (incluso de otros partidos) y posa para fotos con empresarios. Su objetivo es construir un perfil independiente que le sume adhesiones más allá del PJ. Pero la realidad es tozuda: fuera de su ciudad y de las dos localidades de sus aliados, no logra el apoyo que necesita.
Para fortalecer su posición, impulsó por izquierda un partido llamado Fuerza Pampa, aunque por ahora no lo asocia a su nombre. Es una herramienta para negociar dentro del frente peronista o, si hace falta, competir como tercera fuerza. El problema es que ese espacio no ha logrado convocar grandes adhesiones desde su lanzamiento.
En el interior, se encuentra con intendentes que no quieren comprometerse, militantes disidentes que se acercan con cuentagotas y una apatía generalizada de la gente, un fenómeno que afecta a casi todas las fuerzas políticas.
La pregunta es si su voluntarismo alcanza para disputar una interna contra un candidato que surja del consenso de las otras líneas. Sin estructura en los pueblos, sin hacer pie en General Pico y con Santa Rosa en disputa (le preparan competencia para el municipio), el panorama se complica. No tiene intendentes actuales que lo bancan, y los pocos candidatos a jefes comunales que lo acompañan son poco conocidos. ¿Cómo va a pelear contra líneas que presentarán listas completas en más de setenta localidades?
Hasta ahora, Di Nápoli no sumó grandes apoyos ni a su candidatura ni al partido que apadrina en las sombras. Le queda tiempo, pero el peronismo está volcado a la unidad y no parece haber campo fértil para cosechar adhesiones. El voluntarismo solo no alcanza para ganar una elección, y mucho menos una interna.
Ravier: el peso de Milei, una mochila cada vez más pesada
Adrián Ravier tampoco la tiene fácil. Sus potenciales aliados y competidores de la UCR y el PRO lo observan con lupa. Puede amenazar con el dedazo de Milei, pero eso no le alcanza. No solo porque hace agua en cada conferencia de prensa (alimentando rumores de salida), sino porque su principal sostén político, el presidente, no deja de caer en las encuestas.
Esta semana, el propio Milei dio señales de que su reelección será más compleja de lo que parece. Tras quince días de encierro, reapareció con un discurso radicalizado, mezclando datos con interpretaciones sesgadas y afirmaciones discutibles, mostrando una disonancia clara con la realidad.
Mientras tanto, la inflación no cede, el consumo sigue en caída y el cierre de empresas y la pérdida de empleos registrados son datos inocultables. Algunos sectores crecen, pero sin generar trabajo ni derramar beneficios al resto de la sociedad.
“La política empieza a mirar de reojo este panorama. Por un lado, una economía que no mejora; por otro, un presidente que no registra el malestar social”, analiza el periodista Pablo Winokur.
Y la política huele el desconcierto. Aunque Macri esté cerca, los aliados se le van retobando. Patricia Bullrich marca independencia, y los gobernadores de Misiones, Salta, Santa Cruz y Tucumán, que antes votaban sus proyectos, toman distancia. Nadie quiere quedar pegado a un gobierno con la imagen por el suelo.
Ravier muestra los dientes cuando puede, pero cada vez es más incierto que Milei decida poner un candidato en La Pampa. La Libertad Avanza parece condenada a ser una socia menor en la alianza anti-PJ que sueña la oposición.