La obra que incomoda: cómo el teatro pone en escena el abuso que nadie cuenta
Una pijamada entre amigas se convierte en el disparador de una historia que incomoda. La obra que el grupo de teatro llevará a la Feria del Libro no busca dar respuestas, pero sí poner sobre la mesa lo que muchos prefieren callar.
Natalia Berhens, al frente del grupo de teatro “El viento nos amontona”, pasó por los estudios de Tiempo FM 97.5 y anticipó en La Sobremesa lo que se viene para la Feria Provincial del Libro. El grupo llevará una propuesta que no deja indiferente: “No apagues la luz”, una creación colectiva nacida en los talleres y que aborda una temática difícil de nombrar.
“Para nosotros siempre es un honor que nos inviten y poder llevar nuestras propuestas y que gente que por ahí no va al teatro pueda conocer un poquito de lo que es una obra y ver adolescentes y niños y niñas también trabajando en el escenario”, señaló Berhens.
Una pijamada que se vuelve incómoda
La obra tendrá dos funciones en el Auditorio Luis Villareal: el martes 8 de septiembre a las 16 y el viernes a las 18. La historia arranca como un juego entre amigas, pero algo rompe la diversión.
“Son creaciones colectivas, cosas que ocurren en los talleres, vamos improvisando y surgió esta propuesta donde unas amigas juegan en una pijamada. Es muy divertido, pero en algún momento algo ocurre que despierta la intranquilidad de una de las niñas”, relató.
El telón de fondo es el abuso intrafamiliar, pero no desde el morbo: la mirada está puesta en lo que no se dice y en cómo el grupo de pares puede ser un salvavidas. “Cuenta cómo nuestras amigas y amigos nos pueden rescatar de ese lugar y escucharnos y creer en lo que le está pasando a una niña”, explicó.
El juego es la herramienta para contar lo que duele. “Es una obra que va llevando juego, juego, juego y, de golpe, ocurre una situación que a partir de un juego una niña se siente afectada y atravesada”, contó Berhens.
El teatro que interpela
La responsable del grupo marcó la diferencia entre entretener y generar algo más. “A veces uno puede ir a ver una obra y puede gustar más o menos, pero cuando uno transmite desde arriba del escenario está interpelando al público”, sostuvo.
La propuesta apunta a adolescentes y adultos, y no pretende dar respuestas. “Nosotros no estamos enseñando nada, no venimos a rescatar gente porque no es nuestra situación, pero sí venimos con la responsabilidad de ponernos en el lugar de responsables de situaciones que pueden ocurrir, que ocurren y que se tapan”, expresó.
Y rescató el corazón de la historia: “Cuando hay un niño o una niña que es afectado con esta situación y no lo puede decir, lo lindo de esta obra es cómo las amigas la rescatan”. Las adolescentes que actúan tienen entre 13 y 18 años.
La feria como puerta de entrada
Berhens valoró que la Feria Provincial del Libro acerque el teatro a quienes no lo frecuentan. “Hay muchos adolescentes que no van al teatro, no tienen ni idea de ir al teatro, no los invitan, no salen. Entonces estos espacios están justamente hechos para que las personas que por ahí estén transitando y avisan por el altavoz que a los 15 minutos empieza una obra y van”, señaló.
Septiembre, mes de encuentros
Además, el grupo participará de varios festivales. Uno de los más esperados es el Festival Nacional Juvenil en Pico Truncado, que reunirá a unos 200 adolescentes. “Son cuatro días de encuentro, vemos todo el día obras, talleres, así que estamos muy entusiasmados”, contó.
Para esa ocasión, el elenco municipal prepara una reversión de Otelo, de Shakespeare, pero con impronta propia: la historia de un joven humilde que se enamora de una chica de mejor posición económica. “Leímos esa historia y estamos haciendo nuestra propia versión”, dijo.
Las temáticas no bajan de un manual: surgen de los propios jóvenes. “De qué quieren hablar es siempre lo que les pregunto”, relató. “No trabajamos con obras, las obras las hacemos nosotros, las escribimos y ellos hacen. Se pueden inspirar, tirar ideas. Siempre aparece cualquier idea”, agregó.
El proceso es de prueba y error: escriben, improvisan, descartan y se quedan con lo que funciona. “Lo lindo es compartir, ellos vuelven felices de esos viajes”, aseguró.
Más propuestas en camino
El grupo también trabaja en “El reino de los sueños”, sobre un jefe que con sus ayudantes aparece cuando la gente duerme para llevarla a donde cree que puede ser feliz. Para esta puesta, la escenografía es simple: “Con los de ‘El viento nos amontona’ estamos usando los cajones de cerveza, de soda, esos son parte de la escenografía”, detalló.
En el elenco municipal, en cambio, decidieron despojarse de todo para enfocarse en el cuerpo. “Este año no vamos a tener escenografía más que dos o tres sillas para cambiar de escena, pero quiero que se enfoquen en otra cosa. Cuando hay mucha escenografía, a veces se olvidan un poquito del cuerpo y quiero que se enfoquen más en tener el cuerpo presente”, explicó.