La obra de gas que tenía que llegar a los barrios de Rawson quedó en suspenso por una deuda que el municipio no salda. La empresa ya avisó que podría abandonar el tendido y desde la Provincia salieron a responder: el número que complica todo.
La continuidad de los trabajos que llevan el servicio a los barrios de las áreas 12 y 13 pende de un hilo por una deuda millonaria que el municipio mantiene con la contratista. El ministro de Gobierno del Chubut, Victoriano Eraso Parodi, alertó que la firma a cargo de la ampliación de la red podría levantar las manos y dejar la obra a medio hacer si no se regulariza el pago.
El proyecto contó con un aporte provincial de 400 millones de pesos, mientras que el resto del financiamiento se cubrió con contribuciones individuales de los frentistas. La Municipalidad de Rawson es la encargada de recaudar esos fondos, pero según la advertencia del funcionario, no estaría girando el dinero a la empresa, que ya encendió las alarmas.
Versiones cruzadas
El secretario de Planeamiento y Desarrollo Urbano del municipio, Pablo Villalobos, salió a negar la situación. Aseguró que la obra avanza de manera sostenida, aunque no fue del todo claro cuando se le preguntó si existía o no una deuda con la contratista.
La controversia se destrabó cuando el secretario de Infraestructura de la Provincia, Hernán Tórtola, confirmó que los propios socios de la empresa le informaron a primera hora que la deuda asciende a 300 millones de pesos. El monto corresponde al no pago de los certificados de obra 5, 6 y 7, y todavía queda por delante el certificado 8, que está a punto de vencer.
La orden de Torres
Tórtola también reveló que recibió una directiva expresa del gobernador Ignacio Torres para seguir de cerca la ejecución de este tipo de obras. El argumento es que la Provincia ya cumplió con el aporte de 400 millones comprometido por convenio y no está dispuesta a que esa inversión se pierda.
El futuro de la red de gas para las áreas 12 y 13 de Rawson queda así atado a la resolución de un conflicto financiero entre el municipio y la empresa, con la Provincia como garante de una obra que lleva meses de trabajo y que hoy tiene a los vecinos en vilo.