La nueva telecabina que cambiará el cerro Catedral ya está lista, pero sigue guardada en un galpón
La nueva telecabina Amancay está lista y guardada en un galpón desde hace más de tres años. La empresa denuncia que la inversión sigue frenada por autorizaciones burocráticas. ¿Qué falta para que llegue al cerro?
Las nuevas cabinas de la telecabina Amancay ya están fabricadas y en el país, pero no pueden instalarse. Mientras tanto, la concesionaria del cerro Catedral denuncia que la inversión permanece frenada por falta de definiciones municipales.
Diez pasajeros sentados, amplias superficies vidriadas y espacio para transportar esquíes y bicicletas. Así son las góndolas que reemplazarán al actual medio de elevación de Amancay, uno de los principales accesos al cerro Catedral. Los equipos, de tecnología francesa Poma, llegaron a Argentina y esperan el inicio de las obras para ser montados en la montaña.
La directora de Proyectos de Catedral Alta Patagonia (CAPSA), Helga María Salvatelli, detalló durante un recorrido por las cabinas que el nuevo sistema tendrá una capacidad cercana a los 3.000 pasajeros por hora. El tiempo de viaje también se reducirá drásticamente: de los 15 minutos actuales a solo cinco, un tercio del recorrido actual.
“Es una góndola de diez pasajeros sentados, de última tecnología, lista para ser instalada en cerro Catedral”, explicó Salvatelli.
Un viaje más rápido y panorámico
El nuevo medio tendrá un recorrido de dos kilómetros, cuatro si se considera el trayecto completo de ida y vuelta, y salvará un desnivel superior a los 600 metros entre la base y el sector superior. Las cabinas circularán a una velocidad de hasta 6 metros por segundo y contarán con estaciones desembragables, una tecnología que permite que las unidades reduzcan su velocidad al ingresar a las estaciones para facilitar el ascenso y descenso de los pasajeros, mientras el cable sigue funcionando a mayor velocidad durante el recorrido.
Cada unidad tendrá capacidad para diez personas sentadas, portaesquíes y la posibilidad de transportar bicicletas. Las superficies vidriadas ofrecen, además, una visión panorámica durante el ascenso. La posibilidad de trasladar bicicletas se vincula con el objetivo de ampliar el uso de la infraestructura de Catedral más allá de la temporada de nieve y sostener actividades de montaña durante otros momentos del año.
El obstáculo: la autorización municipal
Que las cabinas estén terminadas no significa que puedan comenzar a operar de inmediato. El recambio requiere una obra de infraestructura considerable: deberán construirse nuevas estaciones en la base y a 1.600 metros de altura, además de instalar las torres y el sistema completo de transporte.
“Todo lo técnico está dispuesto a la espera de una autorización municipal”, sostuvo Salvatelli. La gerente de CAPSA vinculó ese paso con una discusión que la concesionaria viene planteando respecto de la definición de los parámetros urbanísticos de la base de Catedral.
Los parámetros son las reglas que determinan cómo puede desarrollarse urbanísticamente un sector. Entre otros aspectos, establecen cuánto de un terreno puede ocuparse -el denominado FOS-, cuántos metros cuadrados pueden construirse –FOT-, las alturas máximas y los retiros o distancias que deben respetarse entre construcciones, bosque y pistas.
En una comunicación reciente, Catedral sostuvo que esos parámetros no constituyen por sí mismos una autorización para construir, sino que establecen los límites dentro de los cuales pueden proyectarse las obras que posteriormente sean autorizadas.
Contar con esas definiciones es necesario no solo para Amancay sino también para otras intervenciones previstas en la base, vinculadas con circulaciones, accesibilidad, infraestructura, servicios y espacios de uso público, plantea la empresa.
La queja de la concesionaria
La situación de la nueva Amancay ya había sido anticipada por este medio cuando se conoció que los equipos ya habían llegado al país y permanecían a la espera de las definiciones necesarias para avanzar con el proyecto.
«La situación es incomprensible: hace más de tres años que presentamos proyectos clave que siguen sin respuesta. El caso más elocuente y grave es el de la nueva telecabina Amancay: el equipamiento ya está en el país, pero permanece guardado en un galpón, con la inversión completamente parada a la espera de autorizaciones burocráticas. Lo mismo ocurre con las obras proyectadas para modernizar y ampliar los accesos y las playas de estacionamiento, puntos críticos para la operatividad y la seguridad del centro de esquí», había puntualizado Salvatelli.
Ahora, el recorrido realizado permite ponerles dimensión a esos equipos: cabinas para diez pasajeros, casi 3.000 personas transportadas por hora y un viaje proyectado de cinco minutos entre la base y las pistas. La próxima etapa ya no depende de la fabricación del medio. Requiere completar las definiciones municipales y, una vez superadas las instancias correspondientes, comenzar las obras civiles para montar las estaciones, las torres y el sistema que permitirá que las nuevas cabinas finalmente lleguen a Catedral.