La nueva clientela de los zapateros: zapatillas caras y botines de marca que prefieren arreglar antes que reponer
Clase media y media alta, calzado de primeras marcas y una decisión que sorprende: por qué cada vez más sanjuaninos eligen reparar en lugar de comprar.
En San Juan, la reparación de calzado se volvió un refugio para los bolsillos ajustados. Mientras el calzado formal pierde terreno frente a lo deportivo, los talleres locales notan un cambio en el perfil de sus clientes: ya no son solo quienes no pueden comprar, sino también quienes tienen zapatillas y botines caros y prefieren restaurarlos antes que reemplazarlos.
Según un informe de la Cámara de Comerciantes Unidos, las ventas en locales de reparaciones tuvieron una buena performance en agosto. Aunque el informe no menciona específicamente al rubro calzado, el sector suele ser protagonista de estas tendencias. Desde los talleres aseguran que las ventas se mantienen estables, pero que el tipo de consumidor cambió: cada vez más gente de clase media y media alta concurre a reparar sus calzados de valor.
Daniel Pérez, de Tekno Calzados, un local con 13 años en la provincia, explicó a Tiempo de San Juan que la clase media baja dejó de arreglar sus zapatos porque la reparación casi iguala el costo de uno nuevo. "¿Qué hace la gente hoy? La clase media y media alta sí está reparando sus zapatos porque son de mayor valor. Es ahí donde cambió la incidencia", señaló.
Para este público, reponer un calzado de calidad equivalente en un mercado estrecho cuesta el doble que repararlo, lo que hace que la restauración sea una opción conveniente. Aunque el volumen de arreglos es menor, los ingresos monetarios son mayores, según Pérez. Los clientes llegan con zapatillas de primeras marcas, calzado de cuero y, sobre todo, botines de fútbol de gama alta, que los jóvenes llevan para cambiarles la suela o arreglar roturas.
Pérez también notó un cambio en las tendencias: "Hoy por hoy las modas y las tendencias han cambiado mucho. En particular, el hombre ya casi no utiliza calzado formal; usa algo más deportivo, en consonancia con lo que se vota".
En Calzados J&M observan un fenómeno similar. Confirmaron que el público que asiste es mayoritariamente de clase media y media alta, que busca reparar su calzado por su alto valor y prefiere arreglarlo antes que comprar uno nuevo. En contraste, es escasa la gente de bajos recursos que llega con calzado de marca. Reciben productos de cuero y tela, pero el factor común es que pertenecen a etiquetas líderes. También hay una demanda importante por la reparación de zapatos de vestir y de trabajo.
Reparar antes que reponer
En un contexto de consumo cauteloso, la reparación de bienes se consolidó como la principal estrategia para cuidar el bolsillo. Según la Cámara de Comerciantes Unidos, las ventas pymes cayeron 5% interanual en agosto y el 40% de las compras se realizaron con tarjeta de crédito. Los consumidores apuestan al financiamiento en cuotas para arreglar lo que ya tienen antes que comprar algo nuevo.
Esta tendencia se refleja en los números del sector: mientras la venta de electrodomésticos y tecnología cayó 6,8%, el rubro de cubiertas y repuestos automotores creció 2% interanual. Ante la rotura de un vehículo, un electrodoméstico o un teléfono, financiar la reparación se volvió la opción más viable frente a la imposibilidad de reponer el bien.
De acuerdo con la institución, los arreglos están entre los rubros más financiados de la provincia, junto con supermercados y farmacias (que crecieron 2% por cuadros respiratorios) e indumentaria escolar o laboral. El uso de tarjetas en tres o seis cuotas quedó casi totalmente absorbido por gastos esenciales y mantenimiento de bienes actuales.