La nueva acta de defunción que reconoce lo que la dictadura intentó borrar: la historia de Carlos Tereszecuk
¿Qué pasó con el acta de defunción de un militante desaparecido en 1976? La Justicia acaba de emitir un nuevo documento que reconoce lo que su familia siempre supo. Los detalles de una reparación histórica.
Después de casi cinco décadas, la Justicia logró plasmar en un documento oficial lo que su familia siempre supo: Carlos Enrique Tereszecuk no murió por casualidad, sino que fue asesinado por el terrorismo de Estado. El nuevo certificado de defunción, emitido por el Registro de las Personas de Corrientes, marca un antes y un después en la causa por el derecho a la verdad.
El acta original, confeccionada en 1976, quedó anulada. En su reemplazo, el registro civil de Empedrado dejó asentado que el cuerpo de Tereszecuk fue rescatado de las aguas del río Paraná y que su muerte se produjo en el contexto de los crímenes cometidos por la última dictadura cívico-militar.
Una reparación que tardó décadas
La nueva acta, inscripta como Acta N°41, Tomo N°80, Folio N°41 del año 2026, fue entregada a los hermanos y sobrinos de Tereszecuk los días 5 y 6 de agosto. El documento responde a la sentencia dictada en noviembre de 2025 por la jueza federal Zunilda Niremperger, del Juzgado Federal N°1 de Resistencia.
Esa sentencia reconoció formalmente que la desaparición forzada y el homicidio de Tereszecuk constituyeron crímenes de lesa humanidad, cometidos por razones políticas en el marco del terrorismo de Estado. Además, estableció que el caso se inscribe en un patrón sistemático: las víctimas eran ejecutadas, arrojadas al río Paraná y, en muchos casos, atadas con alambres para dificultar su identificación.
¿Quién era Carlos Tereszecuk?
Nacido en Posadas en 1952, Tereszecuk tenía 24 años cuando fue secuestrado en noviembre de 1976. Había estudiado Filosofía y Teología en Córdoba y, al regresar a Misiones, continuó su formación en la Escuela de Servicio Social de la Universidad Nacional de Misiones, donde llegó a ser vicepresidente del centro de estudiantes. También militó en el Partido Auténtico y fue secretario de legisladores provinciales.
La reconstrucción judicial indica que fue secuestrado en los primeros días de noviembre de 1976 y trasladado a la Jefatura de Policía de Resistencia, donde funcionaba un centro clandestino de detención. Allí fue torturado y otros detenidos lo vieron en un estado físico extremadamente grave.
El hallazgo del cuerpo y la lucha de la familia
Fue asesinado en la segunda semana de noviembre. Su cuerpo apareció el 15 de noviembre de 1976 en la costa de Empedrado, a unos 70 kilómetros de Resistencia, y fue enterrado como NN en el cementerio local. Durante más de cuatro décadas, su familia no supo qué había pasado con él.
Con el regreso de la democracia, su hermano Norberto Tereszecuk presentó denuncias ante la CONADEP y la Justicia Federal de Resistencia, iniciando un largo camino hacia la verdad.
La identificación que cambió todo
El giro decisivo llegó en 2018, cuando el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los restos que estaban enterrados como NN en Empedrado. Los estudios antropológicos y genéticos confirmaron que eran de Carlos. Ese año, sus restos fueron trasladados al cementerio La Piedad de Posadas.
En 2025, la familia pidió a la Justicia Federal que reconociera formalmente lo sucedido, aunque ya no era posible avanzar penalmente contra los responsables de la Jefatura de Policía del Chaco de 1976, porque habían fallecido o no se identificaron otros partícipes. El pedido fue acompañado por el Ministerio Público Fiscal.
La jueza Niremperger hizo lugar al planteo y declaró que el caso era un crimen de lesa humanidad. Ahora, con la nueva acta, el Estado deja de registrar una muerte anónima y reconoce oficialmente que Carlos Tereszecuk fue una víctima del terrorismo de Estado.