La mujer que estuvo presa por acosar a la esposa de su ex y era inocente: la trampa que casi la entierra para siempre
Estuvo 88 días presa por un crimen que no cometió. La trampa que le tendieron su ex y la nueva esposa de él es más retorcida de lo que parece. ¿Qué encontraron los peritos que cambió todo?
Una historia que parece sacada de una película de suspenso. Michelle Hadley pasó 88 días detenida acusada de un delito que no cometió, y la verdad era mucho más oscura de lo que cualquiera imaginaba. Su ex pareja y la nueva esposa de este habían orquestado un plan perverso para incriminarla, y recién ahora, con el documental de Netflix, el mundo entero conoce los detalles.
Una relación que empezó bien y terminó en pesadilla
En 2013, Michelle Hadley conoció a Ian Diaz en un sitio de citas. La conexión fue inmediata y pronto empezaron a planear un futuro juntos. Llegaron a comprar un departamento en Anaheim, California, con la idea de formar una familia. Pero la convivencia destapó lo peor: Ian se volvió controlador, violento y manipulador. Michelle decidió ponerle fin a la relación en agosto de 2015, pero el calvario recién empezaba.
Para sorpresa de Michelle, en febrero de 2016, Ian se casó con Angela, una mujer que había conocido hacía muy poco. Y ahí empezó todo: la pareja denunció haber recibido correos amenazantes de una cuenta anónima llamada “Lilithistruth”. Aseguraban que alguien publicaba anuncios en Craigslist invitando a hombres a su casa para una supuesta “fantasía de violación”. La historia escaló hasta que Angela llamó al 911 el 24 de junio de 2016, diciendo que un hombre había intentado violarla en el garaje. La policía la encontró con la ropa rasgada y lesiones de forcejeo.
Las sospechas apuntaron a Michelle, que fue detenida y acusada de organizar el ataque y de acosar a la pareja durante semanas. La fiscalía aseguraba que había pruebas contundentes, pero la realidad era otra.
El giro que destapó la mentira
A medida que avanzaba la investigación, empezaron a aparecer inconsistencias. Los peritos informáticos descubrieron que las cuentas usadas para los correos y los anuncios no habían sido creadas por Michelle. Las direcciones IP y otros rastros digitales apuntaban directamente a Ian y Angela. La pareja se había enviado las amenazas a sí mismos para incriminar a Michelle y presionarla a renunciar a sus derechos económicos sobre el departamento que había comprado junto a Ian.
Con estas pruebas, en enero de 2017, todos los cargos contra Michelle fueron retirados. Ese mismo mes, Angela fue detenida y luego se declaró culpable de diez delitos graves, recibiendo una condena de cinco años de prisión. Pero la historia no terminó ahí.
El calvario de Michelle y la condena final
En el documental, Michelle relató cómo Ian la manipulaba y la violentaba. Contó que tuvo que escaparse de su casa cuando él se distrajo con la visita de una amiga. Manejó durante horas hasta que la encontraron en Arizona, en estado de shock, y tuvo que ser hospitalizada por estrés postraumático.
En 2018, Michelle demandó a la ciudad de Anaheim y a varios policías, acusándolos de ignorar evidencia clave y de aceptar la versión de Ian sin cuestionarla. En abril de 2021, llegó a un acuerdo extrajudicial por una suma que nunca se reveló.
Ian Diaz, que era alguacil adjunto federal, fue detenido por cargos de acoso cibernético, conspiración y perjurio. La fiscalía demostró que había abusado de su posición para darle credibilidad a una historia falsa y manipular la investigación. Fue declarado culpable y condenado a diez años y un mes de prisión.