La mujer que desafió a un rubro de hombres y hoy lidera una de las fábricas de maquinaria agrícola más importantes del país
Empezó a los 15 años para pagarse sus propios gastos y hoy dirige una de las fábricas de maquinaria agrícola más importantes del país. Su historia de liderazgo en un rubro de hombres esconde una decisión que marcó el rumbo de la empresa y que a ella le costó mucho más de lo que se imaginaba.
Marcela Silvi comenzó a trabajar a los 15 años en el negocio familiar para pagarse sus propios gastos. Hoy es la gerenta general de Erca, la empresa de maquinaria agrícola con base en Armstrong, Santa Fe, y su historia quedó expuesta en una entrevista con el programa Negocios de La Capital +.
En diálogo con María Laura Neffen, Silvi recordó que su padre, Juan Carlos Silvi, fue el fundador del emprendimiento. Al principio, junto a un grupo de personas, fabricaban cinceles y rastras de discos. Con el tiempo, esos desarrollos evolucionaron hasta dar vida a la primera sembradora Erca, el producto insignia de la compañía.
“Yo quería ser parte de esto, ya desde muy chiquita”, aseguró la empresaria, que adoptó desde temprana edad la pasión que su padre le puso al proyecto.
La tecnología como bandera
Silvi explicó que en el campo la incorporación de tecnología y la eficiencia son claves. Las máquinas pasaron de los tachitos individuales a enormes monotolvas y a un sistema de siembra con fertilización eléctrica línea por línea, lo que permite una precisión “muy a la vanguardia”.
La empresa se distingue por su enfoque personalizado. “De la fábrica no sale una sembradora igual”, precisó la directiva, quien aclaró que por eso no trabajan con stock. Son los propios clientes los que, con sus exigencias, “todo el tiempo” desafían a Erca a innovar.
Liderazgo femenino y resiliencia
El camino de Silvi en un rubro históricamente masculino marcó un hito. “No había una mujer en la empresa” cuando ella empezó, recordó. Su padre, a quien calificó de “adelantado”, la apoyó desde el inicio para que pudiera hacerse cargo de la industria familiar.
Al principio, en el área de ventas, notó que los clientes pensaban que con ella solo podían hablar de números. Pero su profundo conocimiento técnico le permitió “meter ese bocado” estratégico y “establecer confianza”. Hoy, la planta cuenta con numerosas mujeres en puestos clave, incluidas ingenieras y responsables de producción.
Su conducción también se forjó en un momento financiero complejo. En 2011, Silvi y su familia compraron la participación de uno de los socios de la compañía. La operación implicó un compromiso económico importante. Poco después, el contexto se complicó: hubo un año de baja comercialización de trigo y, en 2013, apareció el dólar blue, que volvió más exigente un contrato firmado en dólares. Igual, lograron sortear las dificultades y cumplir con lo asumido.
Un sector golpeado y una mirada crítica
En el plano económico actual, Silvi describió un sector “muy golpeado” por la apertura de importaciones y la competencia. Si bien Erca tiene “el año casi vendido”, los negocios están “muy peleados” y los márgenes se achicaron.
La gerenta general expresó su preocupación por la falta de diálogo entre el gobierno y los sectores productivos antes de implementar medidas. Sugirió una “apertura gradual” para no “lastimar tanto a la industria nacional”. También subrayó el impacto de las industrias en ciudades pequeñas como Armstrong, donde se genera “un drama muy grande” cuando una empresa se cae, y enfatizó la necesidad de abordar la presión impositiva y la competencia desleal de empresas globales con otras políticas industriales.
La visión de Silvi para Erca no apunta a un crecimiento desmedido. “A mí me gusta Erca como es, yo no sueño una Erca distinta”, afirmó. Destacó el valor de un equipo incondicional y la importancia de que el cliente “se sienta especial”.
Hoy, la empresa se enfoca en ser más eficiente, optimizando costos sin sacrificar calidad ni servicio. El soporte posventa prioriza el “sentido común” por encima de los manuales de garantía. Silvi reconoció vivir “desbalanceada” entre su vida personal y profesional, pero valoró el apoyo de su marido y la responsabilidad que siente por las familias que dependen de Erca.
La entrevista completa a Marcela Silvi puede verse en el canal de La Capital + en Youtube.