La ministra Giménez vuelve a la Justicia por las residencias socioeducativas: qué pidió a los medios
La ministra de la Comunidad confirmó que volverá a la Justicia por las denuncias sobre las residencias socioeducativas y les habló directo a los medios: qué pidió y qué encontraron los controles que ya se hicieron en los hogares.
La ministra de la Comunidad de Formosa, Gloria Giménez, confirmó que habrá una nueva presentación judicial para que se investiguen las denuncias que circulan sobre presuntos maltratos en residencias socioeducativas de la provincia. La funcionaria lo anunció al ratificar que la Dirección de Niñez y Adolescencia actúa según los procedimientos vigentes y en coordinación con los organismos judiciales competentes.
El anuncio llega en medio de publicaciones y acusaciones difundidas públicamente sobre supuestos hechos de maltrato en esos hogares. Frente a ese escenario, Giménez sostuvo que cualquier denuncia debe ser investigada, pero marcó una diferencia entre lo que está comprobado y lo que todavía está pendiente de verificación.
Qué pidió la ministra a los medios y a la comunidad
Giménez reclamó a los medios de comunicación y a la comunidad abordar estos casos con rigor informativo. En concreto, pidió no anticipar conclusiones ni presentar acusaciones no verificadas como verdades definitivas.
La funcionaria consideró que el tratamiento de estos temas exige responsabilidad institucional, la intervención de las autoridades competentes y el respeto por las garantías de las personas involucradas, sobre todo cuando se trata de niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
“Una denuncia debe ser investigada con todas las garantías, por ello nos presentamos ante la Justicia solicitando que se investigue. Pero también es necesario actuar con responsabilidad al informar, distinguir entre hechos comprobados y afirmaciones pendientes de verificación, y evitar conclusiones generalizadas que no reflejen la totalidad de las actuaciones institucionales”, expresó.
En esa línea, cuestionó la circulación de comentarios que, sin sustento suficiente, pueden generar confusión en la comunidad y dificultar un abordaje serio de situaciones que requieren especial sensibilidad.
Los controles que se hicieron en los hogares
La ministra informó que recientemente se concretaron nuevas instancias de control en las residencias. De esas tareas participaron asesores de Menores y asesores de Cámara, que verificaron el estado de los hogares y las condiciones generales de atención de los chicos y chicas alojados.
“Las situaciones que involucran a niños y adolescentes requieren seriedad, responsabilidad y respeto por los procedimientos. Desde la Dirección de Niñez y Adolescencia se trabaja conforme a las intervenciones y disposiciones de las autoridades competentes, con equipos profesionales que tienen la responsabilidad de acompañar y proteger los derechos de cada niño”, afirmó.
Giménez también explicó que el funcionamiento de las residencias está sujeto a instancias de seguimiento, supervisión y control. Entre los organismos que intervienen mencionó al Juzgado de Menores y a las autoridades del fuero de Familia, que siguen las situaciones particulares y evalúan las condiciones de cuidado dentro de sus competencias.
El riesgo de generalizar situaciones particulares
Respecto de las acusaciones difundidas públicamente, la funcionaria advirtió sobre los riesgos de generalizar casos puntuales sin elementos suficientes para corroborarlos.
En ese marco, distinguió entre la obligación de investigar cualquier posible vulneración de derechos y la necesidad de evitar que las denuncias pendientes de verificación se presenten como hechos comprobados o como una descripción general del funcionamiento de todas las residencias.
“Toda denuncia que pudiera dar cuenta de una vulneración de derechos debe ser atendida e investigada por las vías correspondientes, pero ello no habilita a presentar versiones particulares como una descripción comprobada del funcionamiento de todas las residencias, desconocer los mecanismos de supervisión existentes ni convertir una situación de semejante sensibilidad en un espectáculo de exposición y confrontación en las redes sociales”, planteó.
La dimensión humana detrás de cada ingreso
Más allá de los procedimientos administrativos y judiciales, Giménez puso el acento en el costado humano del trabajo en las residencias socioeducativas. Explicó que los chicos y adolescentes llegan a estos dispositivos después de atravesar situaciones de vulneración de derechos que exigen medidas de protección y, en algunos casos, el apartamiento temporal de su entorno familiar.
Según la ministra, la tarea de los equipos profesionales no se limita a garantizar las condiciones materiales de alojamiento ni a cumplir los protocolos. También implica acompañamiento, contención y un trato respetuoso de la dignidad de cada persona.
“Cuando un niño ingresa a una residencia, hay una historia y una situación de vulnerabilidad detrás que no podemos desconocer. Asumimos la responsabilidad de cuidarlo y de brindarle un espacio donde se sienta seguro, querido y contenido. No se trata solamente de cumplir procedimientos, que son indispensables, sino también de garantizar un trato humano y respetuoso, porque el cuidado integral es parte esencial de la protección de sus derechos”, sostuvo.
Por último, la funcionaria remarcó la necesidad de preservar la intimidad, la propia imagen y la dignidad de quienes están alojados en las residencias. Advirtió que el tratamiento público de estas situaciones debe evitar formas de exposición que puedan profundizar la vulnerabilidad de los chicos y chicas involucrados o generar nuevas consecuencias sobre sus vidas personales.