La metalúrgica piquense que hace 70 años fabrica molinos y hoy no sabe qué hacer con su planta
La firma piquense que lleva más de 70 años fabricando molinos y bombas para extraer agua hoy enfrenta un panorama que su presidente define como "muy complejo". La caída de las ventas, las zonas anegadas donde antes vendía y el freno de la obra pública se combinan en un cóctel que golpea de lleno al Parque Industrial.
Mario Cayre, al frente de Ascheri y Compañía, describió un panorama crítico para la firma del Parque Industrial: las ventas se derrumbaron y el combo de medidas nacionales, lluvias y obra pública frenada golpea de lleno al sector.
La empresa familiar lleva más de siete décadas fabricando implementos para extraer agua subterránea —bombas, molinos, cilindros, válvulas— y hoy atraviesa uno de sus peores momentos. Su presidente lo dijo sin vueltas en diálogo con La Arena: "Es muy compleja" la situación.
El dato que resume la crisis: las ventas cayeron alrededor de un 50 por ciento. Y a eso se suman otros factores que Cayre enumeró uno por uno.
El agua que antes vendía y ahora inunda
Paradójicamente, el fenómeno de El Niño complicó a la empresa justo en los mercados donde mejor le iba. Ascheri comercializa mucho en Entre Ríos y Corrientes, zonas ganaderas de peso que hoy están bajo el agua.
"Vendemos elementos para extracción de agua subterránea y esto nos está complicando tremendamente", sostuvo el empresario. Esos territorios, que antes demandaban sus productos, ahora están anegados.
Obra pública, tipo de cambio e impuestos: el combo que no cierra
Otro golpe llegó por el lado del Estado. La firma tenía un 20 por ciento de su facturación atada a productos para obra pública: pluviales, agua corriente y cloacas. Ese segmento se desplomó.
A eso Cayre le agregó "un tipo de cambio muy bajo con apertura indiscriminada". El resultado, según su lectura, es "un combo muy complicado de resistir".
"Estamos tratando de llevarla, pero es muy difícil. Es un contexto de la industria metalúrgica en particular y la manufactura en general, que están sufriendo muchísimo con este tipo de políticas que tiene el Gobierno nacional", afirmó.
El titular de Ascheri también apuntó contra la presión impositiva: "No hemos recibido ningún tipo de beneficios, al contrario, son todos problemas, no hubo una sola reducción de impuestos para nosotros".
Sin horas extras, pero con la planta intacta
Pese al escenario, la empresa no despidió gente. Cayre confirmó que mantiene el personal, aunque la planta se redujo levemente por jubilaciones y retiros, y que las horas extras quedaron suspendidas.
"Hemos mantenido la planta y sí hemos sacado horas extras. En este momento no estamos dando horas extras. Hoy no tenemos problemas con el personal y esperemos que esto cambie", expresó.
La firma sigue produciendo su línea histórica —molinos, bombas, cilindros, válvulas y masas de carros agrícolas— y conserva parte de su inserción comercial. Pero la inversión que había hecho para la línea de piezas grandes para cloacas quedó frenada en seco.
"Todavía algo de ventas quedan y no sé qué pensará el Gobierno, porque la situación es muy complicada. No sé qué vamos a hacer", admitió.
El reclamo de fondo
Para Cayre, el problema excede a su empresa. "Está claro que debería cambiar la política económica, todos los sectores están teniendo problemas. No hay consumo y es evidente que no es el camino correcto, por lo menos para la industria", cerró.