La mendocina que quiere vaciarle el bolsillo a los diputados que insultan
La discusión en el Congreso podía seguir siendo un ring sin costo para los diputados. Hasta que una mendocina presentó un proyecto que les toca el bolsillo: hasta dos meses sin dieta. ¿A quiénes alcanza?
Los cruces de insultos en la Cámara de Diputados podrían dejar de ser gratis. La legisladora nacional por Mendoza Mercedes Llano presentó un proyecto para modificar el reglamento del cuerpo y aplicar sanciones económicas a quienes protagonicen agresiones, amenazas o faltas de respeto durante el debate.
La iniciativa no se limita a un llamado de atención: prevé que el castigo llegue a dos meses sin cobrar la dieta en los casos más graves, como reincidencia, intimidaciones o agresiones físicas.
Un golpe al bolsillo de los legisladores
El impacto de la medida sería considerable. Según los datos que acompañan el proyecto, la dieta mensual de un diputado nacional asciende a $6.339.027,87. Una sanción de dos meses implicaría resignar cerca de $12,7 millones.
La propuesta busca incorporar una herramienta concreta al régimen disciplinario de la Cámara baja, para aquellas situaciones que, según Llano, exceden el debate político.
“La crítica política es parte esencial del debate democrático. Lo que no puede ser parte de la tarea parlamentaria es el agravio personal”, sostuvo la diputada mendocina al fundamentar la iniciativa.
Llano fue más allá y apuntó al hartazgo social: “La sociedad está cansada de ver a dirigentes que convierten el Congreso en un escenario de agresiones y descalificaciones”. Para revertir el descrédito de las instituciones legislativas, consideró que se requiere “ejemplaridad, respeto y tolerancia”.
Qué se sanciona y qué no
Uno de los ejes centrales del proyecto es la distinción entre una discusión política acalorada y una agresión personal. Las opiniones, críticas y juicios de valor seguirán protegidos por la libertad de expresión parlamentaria y no podrán derivar en sanciones económicas.
“No se sanciona la crítica: se sanciona el insulto y el agravio personal”, resumió Llano.
El antecedente que aceleró todo
La iniciativa llega después de una serie de episodios de fuerte tensión en la Cámara de Diputados. El antecedente inmediato ocurrió el pasado 30 de septiembre, durante un plenario de las comisiones de Defensa Nacional, Relaciones Exteriores y Legislación Penal, convocado para discutir el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional vinculado con Malvinas.
El debate terminó desplazado por insultos, forcejeos y empujones. Uno de los principales protagonistas fue el diputado Juan Grabois, quien mantuvo fuertes cruces con representantes de La Libertad Avanza. Entre otros episodios, llamó “tontita” a la diputada Juliana Santillán y lanzó un insulto contra Carlos Zapata.
Las imágenes de los enfrentamientos se viralizaron rápidamente y el oficialismo llegó incluso a impulsar pedidos para remover a Grabois de su banca, una decisión que requeriría una mayoría de dos tercios de la Cámara.
Los cruces verbales, sin embargo, no son nuevos. En los últimos años se registraron distintos episodios de insultos y descalificaciones entre diputados de diferentes bloques, tanto en el recinto como en reuniones de comisión.
Frente a ese escenario, la propuesta de Mercedes Llano busca que las agresiones dejen de quedar únicamente en llamados al orden o repudios políticos y tengan una consecuencia directa: la suspensión del cobro de la dieta del legislador involucrado.
Grabois es fiel representación del kirchnerismo: maleducado, patotero y antidemocrático. Estamos defendiendo la soberania nacional de nuestro territorio y pretenden que esto sea una cancha. pic.twitter.com/Fi8Jlu6Z8D
— Andrea Vera (@AndreaFVera_) September 30, 2026