La medida por Malvinas que puede complicar a Vaca Muerta y al oleoducto de Río Negro
El gobierno apunta contra las petroleras que operan cerca de Malvinas, pero la medida puede pegarle a un proyecto clave para Río Negro: la misma empresa que fabricó las monoboyas del VMOS tiene un contrato con el yacimiento Sea Lion. ¿Qué pasa ahora?
La decisión del presidente Javier Milei de sancionar a las empresas que participen de la explotación petrolera alrededor de Malvinas amenaza con generar un efecto colateral inesperado: complicar la producción de Vaca Muerta y las exportaciones de crudo que saldrán por Río Negro.
En medio de la escalada diplomática, salió a la luz un dato que había pasado desapercibido: una de las compañías clave para el futuro yacimiento Sea Lion es la misma que fabricó las monoboyas del Vaca Muerta Oleoducto Sur (VMOS), el proyecto que impulsa YPF junto a otras seis petroleras en la costa rionegrina.
La conexión que nadie había visto
Navitas Petroleum firmó cuatro contratos comerciales para poner en marcha Sea Lion, el yacimiento offshore ubicado a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas. Uno de ellos es con la empresa neerlandesa Bluewater Energy Services, dueña del buque Aoka Mizu, la plataforma que dará inicio a la producción de crudo en ese yacimiento, prevista para 2028.
Bluewater, fundada en 1978, se especializa en sistemas flotantes de producción, almacenamiento y descarga (FPSO), sistemas de amarre (SPM) y boyas (CALM). Y es la misma compañía que fabricó recientemente las dos monoboyas que utilizará el VMOS, el oleoducto que promete duplicar las exportaciones de petróleo argentino y que comenzará a operar a comienzos del año que viene.
Qué dice el Gobierno y qué dicen desde VMOS
La Casa Rosada prometió endurecer la “ley Pino Solanas”, que prohíbe a cualquier persona física o jurídica desarrollar actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental argentina —incluidas las aguas alrededor de las islas— sin autorización del Estado. El canciller Pablo Quirno confirmó que ya notificaron a 180 empresas. Bluewater podría estar entre los destinatarios, aunque no figuró en la lista de los primeros 45.
En VMOS le aseguraron a Infobae que no hay conflicto con el contrato de Bluewater y defendieron la contratación: “El proceso de contratación de las monoboyas a Bluewater Energy Services (BES) cumplió con todos los requisitos establecidos por los procedimientos internos de compliance de la compañía y con la normativa nacional vigente. Al momento de la firma del contrato, el 12 de junio de 2025, Bluewater Energy Services (BES) no mantenía relación alguna con empresas vinculadas al proyecto Sea Lion”.
Superposición y demoras
El contrato entre VMOS y Bluewater sufrió demoras por la guerra: la entrega de las monoboyas estaba pactada para cuando comenzó el conflicto y se postergó varias veces. Ese pacto estaba técnicamente vigente cuando Bluewater firmó el acuerdo por el barco para Sea Lion. Desde ese punto de vista, sí hubo una “superposición”.
¿Se incumplieron las leyes locales? Parece difícil determinarlo en este momento, aunque el cumplimiento efectivo de cualquier sanción suena relativo. ¿Bluewater debió informarle a VMOS quién era su nuevo cliente? ¿VMOS debería saber si sus contratados realizan actividades contrarias a las normas locales?
Lo que sí está claro es que, con el nuevo esquema que plantea el Gobierno y las advertencias posteriores a la cadena nacional, será mucho más complicado para Bluewater volver a firmar contratos con empresas locales o con las que hagan negocios en el país.