La marea rosa copó el Cantoni: las postales que dejó la maratón en San Juan
La lluvia no frenó a nadie: la marea rosa invadió el Aldo Cantoni y las calles de la Capital. ¿Quiénes fueron los protagonistas de una mañana que quedará en la memoria?
La lluvia y el frío no fueron excusa. Este sábado, el Estadio Aldo Cantoni se tiñó de rosa y las calles de la Capital sanjuanina se llenaron de familias enteras que se sumaron a la Maratón 3K organizada por la Fundación Sanatorio Argentino. La consigna era clara: prevención del cáncer de mama, y la respuesta de la comunidad volvió a ser masiva.
El fotógrafo de DIARIO DE CUYO, Daniel Arias, siguió cada tramo de la jornada y retrató los momentos más emotivos: desde los mates compartidos en la previa, cuando todavía caía una llovizna fresca, hasta los abrazos apretados en el arco de llegada.
Una marea rosa que no se detuvo
La convocatoria desbordó el predio del estadio y se extendió por las principales arterias del centro capitalino. Familias, amigos y grupos de trabajo caminaron juntos con remeras rosas, pancartas y mensajes de aliento para quienes atraviesan la enfermedad o la han superado.
La organización destacó el clima de compromiso que se vivió durante toda la mañana. La maratón no fue solo una prueba deportiva: se transformó en una vidriera para recordar la importancia de los controles periódicos y la detección temprana.
Las imágenes de una jornada inolvidable
En la galería que acompaña esta nota se pueden revivir los instantes más destacados: la largada con los chicos corriendo de la mano de sus padres, las sonrisas cómplices entre participantes y el aliento de los vecinos que se acercaron a saludar desde las veredas.
También hay lugar para los gestos de emoción: abrazos largos, lágrimas contenidas y aplausos para las sobrevivientes que se animaron a contar su historia. Cada foto refleja la fuerza de una comunidad que, una vez más, eligió dar un mensaje de vida.
La Fundación Sanatorio Argentino agradeció a todos los que se sumaron y recordó que la prevención es el mejor camino. Mientras tanto, San Juan ya guarda las postales de una nueva marea rosa que promete repetirse.