La Maratón de Buenos Aires tiene nuevo dueño: el keniano que no dio respiro y el mendocino que hizo historia
Chumba se llevó la Maratón de Buenos Aires con un tiempo demoledor, pero la historia que nadie vio venir la escribió un mendocino. Y en la rama femenina, un récord histórico dejó a todos mudos.
La Ciudad de Buenos Aires se convirtió este domingo en el epicentro del atletismo internacional con una multitudinaria edición de la Maratón de Buenos Aires. El keniano Bethwel Kibet Chumba se consagró campeón al cruzar la meta con un tiempo de 2 horas, 8 minutos y 22 segundos, en una actuación que confirmó una vez más la hegemonía de los fondistas africanos en las pruebas de gran fondo.
Chumba no dejó dudas desde el arranque. Se instaló en el pelotón de vanguardia con un ritmo firme y sostenido, administró energías a lo largo de los puntos emblemáticos del recorrido porteño y nunca cedió metros ante sus perseguidores. La estrategia le rindió: llegó solo a la línea de meta.
El mendocino que encendió la ovación
En el plano nacional, la gran figura fue Ignacio Erario. El mendocino completó una carrera brillante y se coronó como el mejor atleta argentino de la competencia con un registro de 2 horas, 16 minutos y 34 segundos. Con una zancada firme y un ritmo impecable, se metió entre los mejores de la jornada y se llevó el aplauso del público en los metros finales.
Su actuación ratifica el enorme presente de Erario en la élite del atletismo de fondo y establece la marca de referencia para la delegación argentina en el circuito porteño.
Récord histórico en la rama femenina
La competencia femenina también dejó su marca. La keniana Rebecca Chesir cruzó la meta con un impresionante registro de 2 horas, 23 minutos y 36 segundos, estableciendo un nuevo récord histórico del circuito porteño. Por el lado local, Chiara Mainetti se consagró como la primera argentina en completar los 42K, con una excelente marca de 2 horas y 38 minutos.
La combinación de la élite internacional liderada por Chumba y el destacado desempeño de Erario y Mainetti revalidó el altísimo nivel competitivo que posiciona a la Maratón de Buenos Aires como la cita de 42 kilómetros más importante de la región.