La maniobra al estacionar que puede arruinar tus neumáticos sin que lo sepas
¿Sabías que estacionar con las ruedas contra el cordón puede dañar el neumático? Descubre el error que cometen muchos conductores y cómo evitarlo.
¿Sabías que una simple maniobra al estacionar puede dañar seriamente los neumáticos de tu auto? Especialistas en mecánica revelan los errores más comunes y cómo evitarlos.
En regiones montañosas, donde las calles tienen pendientes pronunciadas y superficies resbaladizas, es común ver vehículos con las ruedas giradas hacia el cordón. Esta práctica, aunque parece inofensiva, puede tener consecuencias mecánicas si no se realiza correctamente.
La razón detrás de esta costumbre es la seguridad: si falla el freno de mano o el auto es golpeado desde atrás, la rueda contra el cordón actúa como una barrera que evita que el vehículo se desplace. Sin embargo, en calles planas, como las de La Plata y la región, girar las ruedas no genera ningún beneficio adicional.
¿Qué pasa con los autos antiguos?
En vehículos de generaciones anteriores, sin asistencias electrónicas, estacionar con las ruedas giradas contra el cordón puede someter a esfuerzo adicional a componentes como bujes, extremos de dirección y engranajes de la caja de cambios. Pero esto no significa que vaya a romper el auto de inmediato.
El problema principal es evitar que todo el peso del vehículo descanse sobre el neumático apoyado contra la vereda. Para hacerlo bien, hay que acercarse al cordón con cuidado, sin golpear la llanta, y con el freno de pie accionado, girar levemente la dirección hasta tocar el cordón. Luego se coloca el freno de mano, se selecciona el cambio y recién ahí se apaga el motor.
El error que daña el neumático
Uno de los errores más comunes es dejar que el auto avance o retroceda antes de poner el freno de mano y el cambio, hasta que todo el peso quede sostenido por la rueda contra el cordón. “El error más común es el de hacer toda esa maniobra, pero antes de poner el freno y el cambio, largar el auto hasta que todo su peso quede apoyado en el neumático. En ese caso, lo único que se logra es arruinar el talón de la goma porque se deforma al tener que absorber todos esos kilos”, explican los especialistas.
Si el neumático queda apenas apoyado, parte de la carga se traslada a la transmisión, pero el esfuerzo no es significativo si ya se accionó el freno de mano y se colocó el cambio. La recomendación es que la rueda funcione como contención adicional, no como soporte principal del peso.
Autos modernos: tecnología que ayuda
Los vehículos actuales tienen sistemas que reducen estos esfuerzos. Los frenos de mano eléctricos, por ejemplo, no dependen del mecanismo tradicional que se desgasta. Además, las cajas automáticas modernas con la posición “Parking” incorporan un bloqueo mecánico sobre el eje de transmisión, evitando que el peso recaiga sobre los engranajes. En muchos modelos, al poner “Parking” se activa automáticamente el freno de mano.
La forma correcta de estacionar
Para los expertos, lo fundamental es que el vehículo quede inmovilizado con sus propios sistemas. “En cualquier caso, pero más aún en los autos modernos, que tienen sus elementos diseñados para sostener ese peso, lo más importante es asegurar que el vehículo quede bien estacionado pero sujetado mecánicamente y no apoyar el neumático contra el cordón como amortiguador del peso”, señalan.
Girar las ruedas hacia el cordón es útil en pendientes, pero no debe hacerse de manera que la cubierta soporte todo el peso. Una vez que el auto está detenido y asegurado, se puede orientar la dirección hacia el cordón sin apoyar el peso, como protección adicional en caso de fallas o empujones. “Lo que sí es correcto y hasta recomendable, es que una vez que el auto quedó detenido, el conductor gire la dirección hacia el cordón sin que se apoye el peso sobre el neumático, como una forma de contención adicional para casos en los que falle algún sistema del auto o pueda ser empujado por otro vehículo a raíz de un error de estacionamiento en pendiente”, concluyen.