La mancha urbana del Gran Resistencia creció 122% en 31 años
Un estudio del Conicet reveló que la superficie urbanizada del AMGR creció más del 120% en tres décadas, pero la densidad poblacional cayó. Qué zonas de riesgo quedaron bajo la mancha urbana.
Un estudio del Instituto de Investigación para el Desarrollo Territorial y el Hábitat Humano (IIDTHH, Unne-Conicet) reveló que la superficie urbanizada del Área Metropolitana del Gran Resistencia (AMGR) se expandió un 122,48% entre 1991 y 2022, mientras que la densidad poblacional cayó de manera significativa.
El trabajo, elaborado por las doctoras Laura Fabiana Gómez y Mirta Liliana Ramírez, se propuso caracterizar la evolución de la mancha urbana en el AMGR y en las localidades de su área de influencia durante las últimas tres décadas. Para eso, combinaron imágenes satelitales, datos de los censos nacionales de población e información georreferenciada.
Qué localidades abarcó el estudio
El área metropolitana comprende los municipios de Resistencia, Barranqueras, Puerto Vilelas y Fontana. Además, se incluyeron como área de influencia directa –entre 20 y 50 kilómetros– a Puerto Tirol, Colonia Popular, Laguna Blanca, Colonia Benítez y Margarita Belén.
Para el análisis poblacional se usaron los censos de 1991, 2001, 2010 y 2022 del Indec, mientras que las manchas urbanas se determinaron a partir de imágenes satelitales obtenidas del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS).
Crecimiento demográfico dispar
En el departamento San Fernando, la evolución de la población fue similar en las cuatro ciudades, con la excepción de Fontana, que aceleró su crecimiento a partir de 2001. Resistencia y Barranqueras mostraron ritmos análogos, mientras que Puerto Vilelas creció a un ritmo menor.
En el departamento 1 de Mayo, Margarita Belén tuvo un incremento sostenido en los últimos cuatro censos, y Colonia Benítez también aumentó su población, con un ritmo más marcado entre 2010 y 2022. En el departamento Libertad, Puerto Tirol superó los 10 mil habitantes en el último censo, Laguna Blanca creció de forma más acelerada y Colonia Popular lo hizo a un ritmo menor.
Expansión urbana y riesgos
La digitalización de las manchas urbanas permitió cuantificar la expansión: en 1991, las áreas urbanizadas del AMGR y las localidades analizadas cubrían 7.157,07 hectáreas, cifra que trepó a 15.922,81 hectáreas en 2022. Eso implica un aumento del 122,48% en 31 años.
Al relacionar la expansión con la población, la densidad cayó de 42,18 habitantes por hectárea en 1991 a 27,07 en 2022. En términos de superficie por persona, pasó de 237 m² por habitante a 369 m².
El estudio también advierte que la urbanización avanzó sobre áreas de alto riesgo hídrico en la mayoría de las localidades. Hacia el norte, cerca de Colonia Benítez y Margarita Belén, el crecimiento es discontinuo, con vacíos que reflejan una ocupación sin planificación. En el noroeste, en cercanías de Colonia Popular, la expansión está protagonizada por barrios cerrados de gran envergadura, ubicados sobre la ruta nacional 16.
Las rutas nacionales 11 y 16, junto con las rutas provinciales, mejoraron la accesibilidad a sectores antes marginales, abaratando costos de transporte y facilitando la residencia en áreas alejadas. Pero también aumentaron el valor de la tierra en sus proximidades, incentivando la especulación y el cambio de uso del suelo.
Para las autoras, estos datos exponen una expansión horizontal extremadamente alta que haría insustentable la ciudad por el costo ambiental, social y económico que implica.