La madre de un ladrón de 13 años pidió que borren la nota del robo
El pedido de la madre de uno de los menores detenidos en Salvador Mazza no cayó bien: mientras ella pide que borren la nota, el debate sobre la responsabilidad parental y la delincuencia juvenil se enciende en el norte salteño.
Una mujer que reside en Bolivia se contactó con un medio de Orán para exigir que eliminen de su sitio la crónica del robo que protagonizó su hijo, un adolescente de 13 años que fue detenido en Salvador Mazza junto a otro menor cuando intentaban llevarse una moto. El pedido, lejos de generar empatía, reavivó el debate sobre la responsabilidad parental y la delincuencia juvenil en el norte salteño.
El hecho ocurrió días atrás, cuando los dos chicos, de 13 y 14 años, cruzaron de manera ilegal la frontera por la quebrada desde Bolivia hacia Argentina con un único objetivo: robar. Fueron sorprendidos por la policía de Salvador Mazza y por vecinos de la zona cuando intentaban huir con el rodado. Los efectivos lograron interceptarlos y secuestrarles los elementos que usaban para cometer el ilícito.
La noticia se replicó en todos los medios de la provincia e incluso en el diario boliviano El Deber. Si bien se resguardó la identidad de los menores, las fotografías comenzaron a circular en las redes sociales y generaron indignación en la comunidad.
Lo que llamó la atención fue la reacción de una de las madres. La mujer se comunicó con el medio Impacto Norte para pedir que se diera de baja la publicación, argumentando preocupación por el impacto psicológico que el escrache podría tener en la escuela de su hijo y por la salud mental de su "hijito", a quien la justicia argentina ya repatrió junto a su cómplice.
El medio del norte argentino publicó el reclamo de manera pública y señaló: "Una madre defendiendo desde un país vecino a su hijo, precoz delincuente". En su sitio web, la dirección del medio aseguró que la tutora se comunicó para pedir que se elimine la publicación por las razones expuestas.
El caso reaviva la discusión sobre los menores no punibles, el cruce ilegal fronterizo y la delincuencia juvenil en el norte salteño, que es alarmante. Además, generó un fuerte debate sobre la responsabilidad de los padres en los actos de sus hijos.
Lo que más cayó mal en la opinión pública fue que, al momento de ser detenidos, los adolescentes aún llevaban puestos los uniformes de sus respectivos colegios. La madre, desde Bolivia, pidió que se borre la noticia donde su niño se vio expuesto por sus actos, pero el reclamo no hizo más que aumentar la indignación.