La marcha contra el bullying en Catamarca dejó al descubierto un reclamo que incomoda: los padres de la víctima del Pía Didoménico apuntaron contra el colegio y revelaron una práctica que, según ellos, se repite puertas adentro. La comunidad los acompañó, pero la respuesta de la institución todavía no llega.
La tarde del jueves quedó marcada en Catamarca. Una multitud se movilizó por el centro de la capital para exigir el fin del bullying en las escuelas, y en primera fila estuvieron los padres de la adolescente que asiste al Colegio Privado Pía Didoménico, víctima de hostigamiento. Lejos de mostrarse conformes con la respuesta de la institución, ambos lanzaron duras críticas contra el establecimiento.
La marcha arrancó en la Plaza 25 de Mayo y recorrió calle República hasta Junín, para luego bajar por San Martín y volver al punto de partida. Participaron niños, niñas, adolescentes, jóvenes, padres, madres y también dirigentes políticos. Las pancartas dejaron mensajes elocuentes: “Papás, mamás, escúchennos. Hablen con nosotros. Los niños decimos ¡Basta! No al bullying”; “No a la violencia escolar. El silencio también lastima”; “No fue broma, fue violencia” y “Su intimidad no es tu espectáculo”, entre otras.
“De la escuela no espero nada”
La madre de la víctima fue tajante cuando le preguntaron si aguardaba alguna reacción del Pía Didoménico: “De la escuela no espero nada. Tengo mis otros dos hijos en otra escuela. Yo acudí a la escuela siempre. Pero siempre me mandaban a que vaya a la Justicia a hacer la denuncia, a pedir las medidas de restricción. Cuando salieron las medidas de restricción, las di a conocer y me dijeron ‘esperamos el oficio de la Justicia’”.
El padre, por su parte, apuntó contra una práctica que consideró inadmisible: “Desde el mismo colegio están pidiendo que bajen videos los chicos que hablan a favor (de la víctima), hablándoles a los chicos de que no apoyen a ciertas personas ni a otras porque van a quedar mal, que no se la jueguen, un mensaje totalmente (de) antihumanidad, una cosa horrible, un mensaje que no podemos dar a los jóvenes, a nuestros hijos. Yo no quiero esa sociedad”.
Un paso al costado y un mensaje de esperanza
La madre, que venía actuando como abogada en la causa, anunció que dejará esa función: “Esto ya me superó, hice todo lo que pude para que esto se termine, para poder salir adelante, para que mi hija pueda vivir su sexto año (de la secundaria)”. Aun así, valoró el accionar judicial: “La Justicia está actuando”. Y adelantó que su intención es “ayudar como abogada a otras familias para que no pasen más injusticias”.
Sobre el estado de su hija, contó que está “muy conmocionada y emocionada” por las repercusiones del caso, y “agradecida de todas las personas que le mandan mensajes, que le dicen que les hacen bullying, que sufrieron de bullying”. También agradeció a la comunidad catamarqueña por el acompañamiento a ella y a su familia en este momento difícil.
Antes de cerrar, dejó un pedido: “No queremos más bullying, no queremos más violencia entre adolescentes, entre jóvenes, entre niños. Que dejen de sufrir en las escuelas. Que los padres hablen con sus hijos. Todos tenemos que trata de reflexionar para que no haya más violencia y chicos que sufran”.
De la movilización participaron los legisladores provinciales Federico Lencina, Tiago Puente, Eleonora Sopaga, Laura Quinteros (LLA), Javier Galán (MID) y Ezequiel Moreno (FDT).
Línea 102: espacio de escucha, contención y acompañamiento a niños y adolescentes. Servicio gratuito y confidencial que brinda información y asesoramiento ante casos de riesgo o situaciones que afecten sus derechos, en articulación con los organismos del Sistema de Protección Integral de Derechos.