La lucha de Máximo: la batalla de un niño monterizo contra un tumor y la burocracia que lo frena

Un dolor de pierna reveló una pesadilla para un niño de Monteros. Ahora, mientras lucha contra un cáncer agresivo, su familia enfrenta demoras burocráticas que ponen en riesgo su tratamiento. ¿Hasta cuándo deberán esperar por lo que necesita con urgencia?

· 3 min de lectura
La lucha de Máximo: la batalla de un niño monterizo contra un tumor y la burocracia que lo frena

Un dolor en la pierna cambió para siempre la vida de una familia de Monteros. Máximo Albornoz, un niño con síndrome de Asperger, enfrenta desde el año pasado un cáncer que se extendió a sus pulmones, mientras sus padres libran una segunda batalla contra demoras administrativas para conseguir sus medicamentos.

Todo comenzó cuando Máximo, oriundo de Monteros, empezó a quejarse de un fuerte dolor en una de sus piernas. Su madre, Cecilia Ale, inició una ronda de consultas médicas hasta que un traumatólogo detectó un bulto. Una resonancia magnética confirmó el peor de los presagios: un tumor en la tibia izquierda.

¿Cómo avanza el tratamiento?

El caso fue derivado de urgencia y, por su complejidad, los médicos recomendaron su traslado al Hospital Italiano de Buenos Aires, donde se encuentra actualmente. El camino ha sido arduo: Máximo ya fue sometido a una cirugía para extirpar el tumor, un trasplante óseo y múltiples sesiones de quimioterapia.

A la lucha oncológica se suma el desafío de su condición dentro del espectro autista, que hace cada procedimiento médico más delicado y complejo de sobrellevar para el pequeño.

La otra pelea: contra la burocracia

Cecilia Ale relata con angustia los obstáculos que enfrentan diariamente. Las autorizaciones para medicamentos y estudios demoran semanas e incluso meses, lo que ha obligado a la familia a comprar los fármacos con sus propios recursos para no interrumpir la terapia.

“La medicación requiere inmediatez, porque se tuvo que acceder a la compra hasta que se recibir respuesta que implicaron semanas y hasta meses la demora”, explicó la madre. Aclaró que estos trámites kafkianos ocurren cuando el niño está en modalidad ambulatoria.

El costo de estar lejos de casa

La familia completa —Cecilia, Máximo y sus hermanos Lucía y Bautista— vive actualmente en un departamento en Almagro, Buenos Aires. Los gastos se multiplican: alquiler, alimentación, transporte y medicamentos no cubiertos pesan sobre una economía familiar ya al límite.

“Necesitamos que la gente conozca lo que estamos atravesando. Así como nos pasa a nosotros, también les ocurre a muchas familias”, expresó Cecilia, decidida a hacer público su pedido de ayuda solidaria.

Un apoyo inesperado en la capital

En medio de la adversidad, encontraron un halo de contención. Comparten su vivienda temporal con otra familia tucumana que atraviesa una situación similar. Este apoyo mutuo se ha convertido en un pilar emocional fundamental mientras cuidan a sus hijos lejos de su provincia.

El pedido hoy es claro y urgente: necesitan ayuda para sostener los costos del tratamiento y la estadía en Buenos Aires, mientras Máximo continúa su valiente lucha.

Más para leer

Neuquén bajo alerta por tormentas: el mapa que sigue en vivo las nubes y el viento
Sociedad
Regalos para el Día de la Madre: la feria que se instala este viernes en Plaza Mansilla
Sociedad
Caleta Olivia encendió la Costanera: 19 luces nuevas y una promesa que mira al puerto
Sociedad
El Consulado Móvil de Bolivia llega a Caleta Olivia: cuatro días para hacer trámites sin viajar
Sociedad
Estudiantes de Paraná quieren un ascensor para Crisálida: cómo podés ayudar
Sociedad
Zdero le entregó los anteojos a Ulises y un vidrio terminó en el piso
Sociedad