La licitación de EDET ya tiene fecha: el 30 de septiembre se definirá el futuro de la empresa
La Legislatura aprobó la nueva fecha para licitar EDET, pero la oposición no se calló. ¿Qué criticaron? Los detalles que nadie contó.
La Legislatura de Tucumán aprobó el nuevo cronograma para licitar las acciones Clase A de EDET. La votación terminó 41 a 4, pero el debate dejó al desnudo las quejas de la oposición por las tarifas, los cortes y el rol del ERSEPT.
La convocatoria a licitación pública nacional e internacional se extenderá hasta el 30 de septiembre de 2026. Además, el segundo período de gestión de la distribuidora se extiende hasta el 4 de abril de 2027, mientras que el vencimiento definitivo de la concesión sigue fijado para el 4 de agosto de 2085.
¿Por qué se postergó la licitación?
El proyecto del gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro Daniel Abad homologa el acta acuerdo del 10 de agosto. La prórroga fue necesaria porque no se cumplieron los plazos de la Ley 9.913, sancionada en septiembre de 2025.
La demora se debió a la Revisión Tarifaria Integral que tenía que hacer el ERSEPT, aprobada recién en abril con la Resolución 240/2026.
Alberto Olea, presidente de la Comisión de Energía, defendió la actualización de plazos para dar continuidad legal al proceso. Recordó que el esquema de concesión viene de la Ley 6.608 de 1995, con varios períodos de gestión.
Al final de cada etapa, la Provincia recupera temporalmente las acciones Clase A y elige mediante licitación a un operador técnico que deberá acreditar experiencia en redes de más de 450.000 medidores.
Críticas que no callaron
A pesar del respaldo mayoritario, hubo duras críticas contra EDET. Silvia Elías de Pérez, de Valores para Tucumán, habló de un contrato desequilibrado a favor de la empresa y cuestionó los cargos fijos, las multas por mora y la lentitud en las reconexiones.
“Cuando una familia pierde la luz, no solamente pierde la luz: pierde la posibilidad de conservar sus alimentos, pierde horas de trabajo y pierde dignidad”, disparó.
Hugo Ledesma fue más directo: “Cobran lo que quieren y hay que pagar, si se puede, y después protestar porque arruinan los electrodomésticos”. El peronista denunció problemas de facturación y daños por cortes y variaciones de tensión.
Gerónimo Vargas Aignasse, oficialista, calificó a EDET como “el verdugo de la clase media baja de los tucumanos” y apuntó contra el endeudamiento de las familias que refinancian sus facturas.
José Seleme, de Avanza Tucumán, acompañó la iniciativa pero exigió que la licitación sea transparente y que la Legislatura reciba información permanente del proceso.
Manuel Courel votó en contra y reclamó explicaciones sobre el incumplimiento del calendario original, las inversiones previstas, el Plan Eléctrico Integral 2016-2026 y la composición del grupo Edison Energía.
José Cano, del Radicalismo Federal, comparó las tarifas con Jujuy: los tucumanos pagarían más por kilovatio hora pese a que ambas distribuidoras son del mismo grupo. Atribuyó la diferencia a la presión tributaria provincial, la compra de energía y conceptos municipales como el Cargo por Alumbrado Público de San Miguel de Tucumán.
Ricardo Bussi también rechazó el proyecto y acusó al Ejecutivo de abusar de las prórrogas y de haber debilitado la independencia del ERSEPT con su intervención.
Roque Álvarez cerró el debate defendiendo el carácter técnico de la medida y reconoció que EDET tiene posición dominante por ser la única distribuidora, pero confió en que la licitación permita elegir un operador capaz de administrar el sistema eléctrico provincial.
Con la aprobación, el Gobierno debe avanzar con el llamado a licitación antes del 30 de septiembre. Ese proceso definirá quién manejará las acciones Clase A de EDET en el próximo período de gestión.