La Libertad Avanza dio el sí al traspaso de ASSA, pero antes quiere que se aclare una deuda millonaria
La Libertad Avanza respaldó que ASSA se haga cargo del agua y las cloacas en Santo Tomé, pero antes exige una condición que podría demorar todo: que se aclare de dónde sale la deuda de $6.000 millones que apareció primero en los medios. Qué pidió la concejala Miravette.
El proyecto para que Aguas Santafesinas (ASSA) se haga cargo del agua potable y las cloacas en Santo Tomé sigue generando ruido en el Concejo Municipal. Mientras la Provincia y el Ejecutivo local avanzan con el esquema de traspaso, desde distintos bloques reclaman conocer los números de una deuda que el Municipio mantiene con la empresa y las condiciones en que se hará la transición.
En ese marco, la concejala de La Libertad Avanza Gisel Miravette respaldó que ASSA tome la prestación, aunque pidió definiciones sobre varios puntos que considera clave. "Yo me ubico del lado del vecino que no tiene agua, que necesita tener agua de calidad", sostuvo en diálogo con UNO 106.3.
La edil cuestionó la capacidad actual del municipio para garantizar un servicio adecuado. "Santo Tomé no está preparado para brindar un servicio eficiente", afirmó, y recordó que hay sectores de la ciudad que atravesaron períodos prolongados con problemas de suministro.
El interrogante por la deuda de $6.000 millones
Uno de los ejes que planteó Miravette es la deuda que el municipio mantiene vinculada al servicio sanitario. Según contó, la información sobre un monto cercano a los $6.000 millones llegó primero a los concejales a través de los medios de comunicación. "Surge esto de que hay una deuda de 6.000 millones de pesos", relató.
La concejala explicó que desde el Concejo buscaron precisar el origen y el estado de esa deuda y que mantuvieron reuniones con representantes del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (ENRESS). "Tenemos que estudiar los presupuestos ejecutados, los balances, antes de decirle al ciudadano que el municipio recaudó 6.000 millones de pesos y no los pagó", planteó.
Para Miravette, antes de avanzar con el traspaso hay que determinar cuánto se recaudó efectivamente por la tasa de obras sanitarias, qué montos se destinaron al servicio y cuál es la situación financiera concreta.
El futuro de los empleados municipales
Otro de los puntos que preocupa es el de los trabajadores que hoy se desempeñan en las áreas municipales de agua y cloacas. La concejala señaló que hay empleados con entre 20 y 30 años de antigüedad y planteó la necesidad de preservar sus puestos y derechos laborales durante la transición. "Hay empleados municipales que tienen 20 o 30 años de antigüedad", dijo, y consideró que una alternativa podría ser su adscripción o pase a organismos provinciales, manteniendo su condición de trabajadores municipales y sus derechos adquiridos.
Críticas al servicio y a las obras pendientes
Miravette también apuntó contra aspectos de la prestación actual. Mencionó los problemas de abastecimiento que sufrieron algunos barrios y las obras realizadas para reforzar el suministro. Entre sus críticas nombró la cisterna de Luján Oeste, de la que sostuvo que usa agua de pozo y representa un retroceso frente a la calidad del recurso disponible en otros sectores.
Además, volvió a cuestionar el funcionamiento de la planta depuradora de líquidos cloacales y recordó sus críticas a las obras ejecutadas en el lugar durante gestiones anteriores. "Yo he sido muy crítica con la planta depuradora de líquidos cloacales", afirmó. Según relató, en una oportunidad no pudo ingresar al predio y recurrió a un dron para observar las instalaciones; a partir de esas imágenes, sostuvo que, según su apreciación personal, el avance de las obras era reducido.
El costo para los vecinos
Otro aspecto que la concejala quiere definir es qué pasará con la tasa municipal del servicio sanitario si ASSA asume la prestación. En ese sentido, planteó que los vecinos no deberían pagar dos veces por lo mismo. "No puede haber un doble cobro. Si ASSA va a cobrar por el servicio, la tasa de obras sanitarias tiene que derogarse", sostuvo.
También consideró que ASSA debería hacer antes un relevamiento de la infraestructura existente en Santo Tomé para conocer el estado de las redes, instalaciones y demás bienes involucrados en el eventual traspaso.
Información pendiente en el Concejo
Miravette cuestionó además la falta de información oficial que reciben los concejales. Según explicó, hay pedidos de informes sin respuesta y algunos planteos vinculados al proceso todavía no fueron incorporados formalmente al tratamiento legislativo. Para la edil, el Ejecutivo municipal debe brindar información detallada antes de avanzar con una decisión que impactará en un servicio esencial. "Yo voy a votar en función de las necesidades de la ciudad, porque soy representante de los vecinos", afirmó.
Así, mientras se analiza el traspaso de agua y cloacas a ASSA, desde la oposición plantearon que la discusión no pasa solo por quién prestará el servicio: también deberá definir cómo se resolverá la deuda, qué ocurrirá con los trabajadores municipales, cómo se financiará la prestación y qué tratamiento tendrá la tasa sanitaria que hoy pagan los vecinos.