Una ley provincial sigue vigente y un organismo debía hacerla cumplir. Seis años después de su creación, el Observatorio de Violencia Escolar dejó de dar señales: los chicos de Catamarca quedaron sin el canal de denuncias que la norma prometía.
El Observatorio de Violencia Escolar, creado por la Ley Provincial 5402 para la Prevención del Acoso Escolar, no registra actividad desde 2020. La norma que le dio origen sigue en pie, aunque el organismo que debía ejecutarla quedó en el olvido, según pudo confirmar El Ancasti.
El dato no es menor: en las últimas semanas se conocieron hechos de violencia extrema protagonizados por alumnos y alumnas del nivel secundario. Frente a ese escenario, la ausencia de un órgano que debía hacerles frente adquiere otro peso.
Qué debía hacer el Observatorio
El organismo funcionaba bajo la órbita del Ministerio de Educación. La ley lo define como un "órgano especializado en la identificación, relevamiento y exclusión de la violencia escolar y la promoción de la cultura de la paz en la comunidad educativa".
Entre sus tareas figuraba la elaboración de normas de procedimiento para abordar situaciones de maltrato e incorporarlas a los códigos de convivencia de cada escuela. También debía habilitar canales de denuncia: buzones físicos y virtuales y líneas telefónicas gratuitas para que niños y jóvenes informaran sobre conflictos dentro y fuera de las instituciones.
La normativa le asignaba además la recepción de información de los Libros de Violencia Escolar y de las medidas adoptadas por los consejos escolares. Sumaba la realización de investigaciones y la producción de estadísticas capaces de identificar el origen de la problemática.
El texto legal preveía la articulación con los distintos poderes del Estado y con organizaciones no gubernamentales para impulsar políticas de prevención y resolución del maltrato escolar. También la organización de foros, congresos y encuentros con la comunidad educativa, y el seguimiento de las situaciones registradas en las escuelas para orientar la toma de decisiones.
Para qué sirve un observatorio
Contar con un organismo de este tipo permite dimensionar la magnitud de problemáticas como el bullying, la violencia escolar, el grooming y el acoso, entre otras. También posibilita evaluar el alcance de las políticas preventivas y determinar en qué establecimientos se registran con mayor frecuencia estas situaciones.
Sin datos oficiales
El Ancasti ya había advertido, seis meses atrás, sobre la falta de información oficial acerca del bullying y otras problemáticas similares.
"Existe una escasa disponibilidad de información pública que permita conocer la verdadera dimensión del problema. La última información difundida por el Ministerio de Educación provincial data de fines de 2023 y, desde entonces, no se publicaron nuevos registros sobre la cantidad de intervenciones realizadas, la evolución de los casos ni el alcance de las acciones implementadas para prevenir la violencia entre estudiantes", publicó este medio en junio de 2026.