¿Qué ley criminaliza a los adolescentes y quién va a pagar su aplicación? La Rioja se sentó con la Defensoría Nacional para discutirlo, y la advertencia sobre los fondos que faltan lo cambia todo.
El gobernador Ricardo Quintela abrió las puertas de Casa de Gobierno este martes para recibir a Gloria Bonatto e Ivana Carmona, representantes de la Defensoría de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes de la Nación. El eje del encuentro fue uno solo: medir el impacto que tendrá en la provincia la nueva Ley Penal Juvenil y acordar cómo se aplicará desde una lógica de protección de derechos.
De la reunión también tomaron parte la vicegobernadora Teresita Madera y la diputada nacional Gabriela Pedrali. La comitiva nacional llegó con una misión clara: federalizar el debate sobre una norma que, según los funcionarios provinciales, se aprobó sin consulta ni presupuesto.
“Se criminaliza a nuestros adolescentes”
Quintela no ahorró críticas al origen de la ley. “Estoy agradecido de que estén presentes aquí para poder debatir e instruirnos sobre esta situación atípica en la República Argentina, a partir de una decisión que tomó el Poder Ejecutivo, con acompañamiento del Poder Legislativo, donde se criminaliza a nuestros adolescentes”, disparó el mandatario.
Frente a ese diagnóstico, el gobernador puso sobre la mesa el trabajo que la provincia viene haciendo en materia de contención. “Acá hacemos todo lo posible para que los chicos estén contenidos en las diversas actividades que se desarrollan en nuestra provincia, en lo deportivo, en lo cultural, en el área juvenil, con una amplia concurrencia de jóvenes”, sostuvo.
El mandatario también se detuvo en el rol de quienes están en contacto diario con los pibes y en la responsabilidad que le cabe a la comunidad. “Los valores y principios son transmitidos muchas veces por los profesores de manera inconsciente. Esa incorporación de valores, de forma consciente e inconsciente, forma parte de la vida del joven. La Policía tiene que saber que los chicos se pueden equivocar, tiene que cuidarlos y protegerlos, y la comunidad nos tiene que ayudar”, afirmó.
Las críticas del ministro Menem
El ministro de Desarrollo, Igualdad e Integración Social, Alfredo Menem, fue otro de los que apuntó contra las condiciones en las que se impulsó la normativa. “Estamos transitando una nueva Ley Penal Juvenil que fue inconsulta, autoritaria, sin presupuesto y que criminaliza a nuestras juventudes”, manifestó.
“Estamos trabajando para conversar, debatir y discutir en cada uno de los ámbitos, y es muy importante que la Defensoría se preocupe, se ocupe y federalice el debate. Gracias por acompañarnos”, agregó el funcionario provincial.
La mirada de la Defensoría
Bonatto explicó que la aplicación de la norma exige una presencia del Estado sostenida de punta a punta. “Hay cuestiones que plantea la ley que no se solucionan con un mayor nivel de punibilidad. El sistema penal juvenil empieza con la aprehensión y termina con la condena, y en todo ese proceso tiene que estar fuertemente involucrado el Estado”, detalló.
“La intervención tiene que ser respetuosa y tener el foco en el chico y no en la punibilidad”, remarcó la representante nacional.
Además, valoró las condiciones que ofrece la provincia para encarar el desafío. “Están todos los que tienen que estar para que esta sea una implementación exitosa, y la provincia tiene una fuerte ventaja que es su baja conflictividad. Eso da una oportunidad histórica para poder trabajar bien, tranquilos y perfeccionar el sistema”, sostuvo.
La advertencia por la falta de fondos
El punto más delicado del encuentro fue el financiamiento. Bonatto fue tajante: “El Gobierno nacional que impulsó esta ley no previó ningún tipo de fondo ni recurso para su implementación. Lo único previsto es que los supervisores federales, una figura que crea la ley, sean designados por el Ministerio de Justicia de la Nación”.
La Defensoría, conocida como “La Defe”, es un organismo público, independiente, autónomo y federal, cuya función es velar por el reconocimiento, respeto y restitución de los derechos de las niñeces y adolescencias.