La ley de alivio fiscal ya es un hecho, pero hay un grupo que quedó afuera y nadie lo explica
¿Por qué la ley de alivio fiscal dejó afuera a plomeros, gasistas y peluqueras mientras los comercios respiran? El senador Sanzberro apuntó contra una contradicción que complica a los que más necesitan ayuda.
La sanción de la ley de alivio fiscal en Entre Ríos dejó un sabor amargo en la oposición. El senador Víctor Sanzberro fue durísimo: "Se perdió la oportunidad de darle a un sector de la economía entrerriana un alivio real", disparó tras la votación que se concretó este miércoles sin el acompañamiento del bloque justicialista.
La norma que salió adelante contempla una exención de Ingresos Brutos para los contribuyentes del régimen simplificado que estén encuadrados en las categorías A, B y C, siempre y cuando su actividad principal sea comercial. Para Sanzberro, ese recorte deja a un montón de trabajadores con la espalda contra la pared.
"¿Por qué darle la exención a un comercio de categoría A, B o C del régimen simplificado y dejar fuera de esta ayuda a un plomero, a un gasista o a una peluquera?", se preguntó el legislador, visiblemente molesto por el texto final de la ley.
El reclamo que no escucharon
Sanzberro contó que la propuesta de ampliar el beneficio ya había sido planteada durante el tratamiento en la Comisión de Hacienda, un ámbito donde también tuvieron voz los representantes del Centro Comercial e Industrial de Paraná. Sin embargo, la iniciativa no prosperó.
Otro de los puntos que cuestionó fue la exención del impuesto de sellos para contratos de locación. Según el senador, ese beneficio quedó atado exclusivamente a las actividades comerciales, por lo que quienes prestan servicios quedaron completamente marginados de la ayuda.
La propuesta para los endeudados
El legislador también había pedido extender el alivio a los contribuyentes de las categorías D, E, F y G del régimen simplificado, aunque con una condición concreta: que pudieran demostrar una situación de sobreendeudamiento.
"Eximir únicamente a los contribuyentes de esta categoría, insisto, de la D a la G, siempre que acrediten sobreendeudamiento", argumentó Sanzberro, y aclaró que su intención nunca fue otorgar una exención generalizada, sino incorporar un criterio objetivo para asistir a los que realmente la están pasando mal.
La contradicción que denunció
Uno de los requisitos que establece la ley para acceder a los beneficios es no registrar deuda exigible de períodos anteriores ante la Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER). Para el senador, esa exigencia es un contrasentido absoluto.
"Exigirle al deudor asfixiado que no tenga deuda", lanzó durante su intervención. Y remarcó que la condición resulta incompatible con el objetivo de brindar alivio justamente a los contribuyentes que atraviesan una situación de endeudamiento.
En el cierre de su discurso, Sanzberro subrayó que las modificaciones que impulsó fueron formuladas "con seriedad y responsabilidad política, sin demagogia". Y volvió sobre el punto que más le duele: "Los que quedaron afuera son los monotributistas de servicio, los endeudados y en verdad la idea era no votar una ley insuficiente, sino procurar brindar un alivio real".