La Legislatura vuelve a sesionar tras cuatro meses: el asunto que nadie quiere que se trate con urgencia
La Legislatura de Tierra del Fuego vuelve a abrir sus puertas después de cuatro meses sin sesionar, y hay un proyecto que el Ejecutivo quiere tratar con un mecanismo express: algunos ya avisaron que van a pelear para frenarlo. Qué se define en la sesión y por qué te toca de cerca.
La Legislatura de Tierra del Fuego volverá a sesionar este jueves después de cuatro meses de paralización del trabajo en el recinto, un lapso en el que apenas hubo reuniones de comisión para definir asuntos de interés para la población.
La convocatoria se formalizó mediante la Resolución de Presidencia 302/26, firmada por la vicepresidenta primera de la Cámara, María Victoria Vuoto. Para definir los temas que se abordarán en la sesión ordinaria, ayer se realizó una reunión de labor parlamentaria en la Presidencia.
Del encuentro participaron las legisladoras Myriam Martínez, María Laura Colazo, Natalia Gracianía y María Victoria Vuoto, junto con los legisladores Federico Greve, Jorge Lechman, Matías Lapadula, Luciano Selzer, Tomas García, Juan Carlos Pino y Damián Löffler.
Presupuesto 2027 y la agenda de ministros
Uno de los puntos centrales de la jornada será el proyecto de ley de presupuesto provincial para el 2027, que con la sesión ordinaria tomará estado parlamentario. A partir de ahí comenzará el análisis y se definirá una agenda de trabajo para convocar a los ministros, que deberán explicar el alcance de las partidas asignadas a cada cartera.
En la misma línea, se programará la convocatoria a los responsables de entes descentralizados y autárquicos, además de funcionarios de otros poderes.
El proyecto educativo que genera expectativa
Otro de los asuntos que concentra la atención es el proyecto de Ley de Financiamiento Integral del Sistema Educativo, enviado por el Ejecutivo con trámite de urgencia previsto en el artículo 111 de la Constitución Provincial.
Algunos legisladores de la oposición ya adelantaron que buscarán tratar ese asunto, pero con un objetivo concreto: quitarle el tratamiento de urgencia. La pulseada promete marcar el tono de una sesión que llega después de un silencio legislativo de cuatro meses.