La Justicia tomó una decisión clave con el segundo detenido por la muerte de Hugo Orozco
¿Qué fue lo que convenció al juez de mantener tras las rejas al segundo detenido por la muerte de Hugo Orozco? La defensa había puesto sobre la mesa un dato de la autopsia que complicaba la acusación.
Juan Domingo Hernández seguirá tras las rejas: el juez de Garantía N° 3 de San Luis, Marcos Flores Leyes, le dictó 120 días de prisión preventiva por el homicidio en ocasión de robo que terminó con la vida de Hugo Orozco. La medida se conoció este miércoles, cuando el imputado fue trasladado al Servicio Penitenciario Provincial.
La resolución llegó tras la reanudación de una audiencia que había arrancado días antes y que se había prorrogado a pedido de la defensa. La titular de la Defensoría en lo Penal N° 2, Nadia Agúndez, fue la encargada de exponer los argumentos para intentar evitar la detención de Hernández, pero el magistrado no hizo lugar al planteo.
Los cuestionamientos de la defensa
Agúndez no discutió la formulación de cargos que llevó adelante el fiscal Francisco Assat, pero sí puso bajo la lupa varios puntos de la acusación. Uno de los ejes fue el testimonio de Feliciana Hernández, pareja de Orozco y hermana del imputado, quien habría presenciado el ataque y habría dado versiones distintas a lo largo de la investigación.
La defensora también sembró dudas sobre la causa del fallecimiento. Según detalló, la autopsia determinó que Orozco murió por una “isquemia cardíaca”, un punto que la propia Fiscalía impugnó y por el que pidió una nueva junta médica. Para Agúndez, esa disputa deja abierto el interrogante sobre si las lesiones que recibió la víctima tuvieron relación directa con su muerte, ocurrida más de un mes después de la internación.
Otro de los planteos apuntó al riesgo de que Hernández entorpeciera la causa si recuperaba la libertad. La defensora aseguró que las pericias pendientes —una telefónica, otra sobre información en la nube y una nueva evaluación médica— no corrían peligro con el imputado fuera de la cárcel. Además, negó que hubiera existido un intento concreto de fuga.
Qué pesó en la balanza del juez
Flores Leyes reconoció que los argumentos de la defensa eran atendibles, pero consideró que en esta instancia no alcanzaban para descartar el nexo causal entre las lesiones y la muerte de Orozco. También tuvo en cuenta las circunstancias de la investigación y las medidas que debieron tomarse para localizar al imputado, por lo que entendió necesario neutralizar el riesgo de fuga con la prisión preventiva.
De acuerdo con la teoría del caso que presentó la Fiscalía, el hecho ocurrió la noche del 7 de junio de 2026 en el domicilio de Orozco, en calle Intendente Celi 2170. Según la acusación, Hernández lo golpeó con puños, botellas de vino y patadas en la cabeza, y después se llevó un celular Motorola G23 y un parlante portátil antes de abandonar el lugar.
La víctima fue trasladada al Hospital Ramón Carrillo, donde los médicos constataron múltiples lesiones, entre ellas una hemorragia subaracnoidea y una fractura nasal. Su cuadro se complicó y falleció el 3 de julio. La Fiscalía sostiene, además, que los elementos robados habrían sido entregados a otro imputado, Benjamín Robledo. La querella acompañó el pedido del Ministerio Público y reclamó que se profundice la pesquisa para determinar las circunstancias, el móvil y la finalidad del ataque.