La Justicia se lo prohibió, pero él volvió igual: lo que pasó después lo dejó sin escape
Una mujer de la zona oeste de Salta llamó al 911 cuando su expareja se presentó otra vez en su casa. Él ya tenía prohibido acercarse. Lo que siguió terminó con una condena, pero no fue a prisión: la Justicia le puso una condición que deberá cumplir.
Un hombre de Salta Capital fue condenado a 2 años y 6 meses de prisión de ejecución condicional tras reconocer que amenazó en varias oportunidades a su expareja y que desobedeció las restricciones judiciales que le impedían acercarse a ella. La pena, acordada en un juicio abreviado, no implica que vaya a la cárcel por ahora, pero quedará sujeto a reglas de conducta.
El condenado es Adrián Almirón Fernández, quien llegó a una audiencia de formalización de la Investigación Penal Preparatoria acusado como autor de cinco hechos de coacción y cinco de desobediencia judicial, en concurso real. La auxiliar fiscal Magalí Bava Cuggia, bajo las directivas de la fiscal penal de la Unidad de Flagrancia, Carolina Mateo Bellini, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia donde las partes acordaron el juicio abreviado.
El llamado al 911 que terminó de complicarlo
Uno de los últimos episodios ocurrió el pasado 6 de septiembre, cuando una mujer de la zona oeste de la ciudad de Salta marcó el Sistema de Emergencias 911. Según la denuncia, su expareja se había presentado de manera agresiva en su domicilio a pesar de tener restricciones previas impuestas por otros hechos de características similares.
Tras el llamado, efectivos policiales llegaron al lugar y demoraron al hombre. A ese episodio se sumaron otras denuncias que, de acuerdo con la acusación, presentaban una modalidad parecida.
Amenazas para condicionarla
De acuerdo con la información del Ministerio Público Fiscal, el acusado se acercaba a la mujer y profería amenazas en su contra, pese a las medidas cautelares vigentes. Las intimidaciones tenían como objetivo condicionar su conducta ante la posibilidad de que iniciara una nueva relación sentimental con otra persona.
Durante la audiencia, el acusado confesó los hechos y, con el acuerdo de las partes, el juez del distrito Centro, Martín Pérez, lo condenó a la pena de prisión condicional. Esto significa que inicialmente no cumplirá la pena en la cárcel, pero deberá respetar las reglas de conducta que fije la Justicia.