La Justicia revisa cuatro celulares y una clave que habría sido vulnerada: qué encontraron
Cuatro celulares, un iPhone con las imágenes y una clave de desbloqueo que habría sido vulnerada: qué busca la Justicia en los dispositivos mientras la comunidad educativa exige respuestas.
Un iPhone y otros tres teléfonos fueron remitidos al Laboratorio Satélite Forense en el marco de la causa que investiga la difusión de imágenes íntimas de una alumna. Mientras se esperan los resultados, decenas de padres y estudiantes se sentaron ayer frente al Colegio Pía Didoménico para reclamar respuestas y acompañar a la damnificada.
Fuentes judiciales confirmaron que las pericias se concentran en un iPhone y tres dispositivos más. El teléfono Apple contenía las imágenes que la joven había producido con su novio. Según la investigación, los tres adolescentes sospechosos habrían vulnerado la seguridad del celular para acceder a los archivos.
El acceso y la viralización
De acuerdo con la información reunida, el dispositivo estaba protegido con una clave de desbloqueo. Sin el consentimiento de la damnificada, los sospechosos habrían ingresado al teléfono. Luego, mientras uno de ellos reproducía el contenido multimedia, los otros dos habrían grabado la pantalla con sus propios celulares.
La difusión fue casi instantánea a través de WhatsApp y redes sociales. Días después, las imágenes volvieron por mensaje al celular de la joven que las había producido.
Los hechos ocurrieron en abril de 2026, cuando los involucrados —todos compañeros de secundaria del mismo colegio— participaban de actividades vinculadas a la presentación de buzos.
Imputación y causa paralela
La joven habló con sus padres. Su madre, abogada, radicó la denuncia penal y se constituyó como querellante particular. La Fiscalía Penal Juvenil, a cargo de Guillermo Narváez, avanzó con medidas de prueba y en septiembre imputó a los tres adolescentes por la presunta producción y distribución de representaciones de una persona menor de 18 años dedicada a actividades sexuales explícitas. La acusación abarca dos hechos en concurso real y les atribuye el carácter de coautores.
En paralelo, la misma joven venía siendo víctima de bullying y hostigamiento grave por parte de compañeros. Una compañera de 18 años difundió un video en el que se jactaba de las agresiones. La chica fue denunciada penalmente y el expediente quedó en la Fiscalía de Instrucción Nº 7, a cargo de Paola González Pinto, con competencia en ciberdelitos.
En el video, la agresora hace referencia a las imágenes íntimas y, refiriéndose a la víctima, dice: “La mina empezó a llorar, como si le hubieran matado a la madre al frente. Nosotras no parábamos, los chicos tuvieron que decirnos ‘se están yendo al choto, paren’. Sí, la verdad, nos fuimos un poco al choto bardeándola con el video, pero que se cague (…) Nos dijeron que le estaba dando un brote psicótico y yo estaba tentada porque era un mal que le estaba pasando a ella y yo lo estaba disfrutando. Cada vez que tenemos la oportunidad de bardearla, la bardeamos”.
En esa causa, la alumna aún no fue imputada.
El padre de la víctima expresó: “Me da mucha pena ver a esta chica (mayor de edad), lo perdida que está, la poca empatía que tiene, que se muestra tan mala y se regocija por lo que hace”.
La sentada frente al colegio
Estudiantes y padres realizaron una sentada pacífica frente al Colegio Pía Didoménico para apoyar a una alumna de sexto año involucrada en un caso de presunto bullying. El episodio tomó repercusión pública tras la difusión de un video que muestra agresiones y burlas durante el viaje de egresados a Bariloche.
La manifestación surgió de manera espontánea entre las compañeras de la adolescente y buscó visibilizar lo ocurrido y acompañarla. Durante la protesta, los estudiantes exhibieron un cartel con la frase: “Las mujeres no olvidamos lo que la Justicia ignora”.
Una de las madres que acompañó la iniciativa destacó la actitud de los jóvenes y la importancia de que expresen su solidaridad con la compañera. “Estamos acompañando a nuestros hijos que de manera pacífica están haciendo esta sentada para visibilizar el dolor y ser empáticos con la compañera”, expresó.
Otra mamá señaló que la iniciativa surgió de las propias compañeras de la alumna y expresó su preocupación por la frecuencia de los episodios de violencia entre estudiantes.