La Justicia resolvió la situación del padrastro de Mateo: la pena que podría recibir
A dos meses de su detención, la Justicia dictó prisión preventiva para Cristian Fragapane, acusado de matar a su hijastro. ¿Qué pena podría recibir?
A casi dos meses de su detención, la Justicia mendocina dictó la prisión preventiva para Cristian Fragapane, el principal sospechoso por la muerte del pequeño Mateo Giménez, de apenas 1 año y 9 meses. El niño falleció el 24 de abril en el Hospital Humberto Notti tras permanecer dos semanas en estado crítico.
¿De qué se lo acusa?
Fragapane, pareja de la madre del niño y conviviente al momento del hecho, está imputado por homicidio simple agravado por alevosía. La calificación se sostiene en la extrema vulnerabilidad de la víctima: un niño pequeño que, por su edad y condiciones, no podía defenderse. Si es hallado culpable en un eventual juicio, la pena prevista es la prisión perpetua.
Las lesiones que alertaron a los médicos
La investigación comenzó cuando Mateo ingresó al hospital con graves lesiones cerebrales compatibles con el “síndrome del niño sacudido”, además de otras heridas en distintas partes del cuerpo. Los profesionales médicos detectaron signos de maltrato infantil y realizaron la denuncia correspondiente.
A partir de ahí, las pericias y medidas judiciales apuntaron a Fragapane. Según la acusación, el niño habría sufrido una agresión dentro del ámbito familiar, aunque la responsabilidad del imputado deberá determinarse durante el proceso.
¿Qué pasará ahora?
Con la prisión preventiva confirmada, la Justicia continúa reuniendo pruebas en la etapa de instrucción. Al finalizar, la causa podría avanzar hacia un juicio por jurados, donde se definirá la responsabilidad penal del acusado.
¿Y la madre de Mateo?
Por el momento, no hay novedades sobre su situación judicial. Cuando surgieron las primeras sospechas, la mujer dio una entrevista a Canal 7 en la que negó que su hijo hubiera sido víctima de violencia y aseguró que las lesiones eran por una condición de salud que le provocaba convulsiones. Tras la muerte del pequeño, su abogada sostuvo que ella desconocía lo que ocurría y que nunca supo que su pareja pudiera haber ejercido violencia contra el niño.