La Justicia le dio la razón a una familia de Choele Choel tras quedarse sin heladera por los cortes de luz
Reclamaron durante meses, el EPRE les dio la razón y la empresa nunca respondió. Ahora la Justicia de Choele Choel falló contra la distribuidora y ordenó indemnizar a la familia.
Una familia de Choele Choel deberá ser indemnizada por la distribuidora eléctrica después de que una heladera se quemara tras dos cortes de energía. La Justicia Civil de la ciudad consideró acreditado que una variación de tensión provocó el desperfecto y cuestionó la respuesta que la empresa dio frente a los reclamos.
La mujer damnificada inició una demanda de daños y perjuicios contra la Empresa de Energía Río Negro S.A., luego de presentar reclamos tanto ante la compañía como ante el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE).
El impacto en la vida cotidiana
El problema golpeó de lleno la rutina del hogar. Uno de los hijos necesitaba conservar medicación refrigerada y mantener una alimentación con productos frescos. Sin heladera, durante meses la familia recurrió a una conservadora y después a un freezer prestado.
Un informe técnico determinó que el refrigerador tenía componentes quemados como consecuencia de una suba o baja de tensión. La empresa, en cambio, negó que los cortes hubieran provocado la rotura y cuestionó los daños reclamados.
La distribuidora también sostuvo que la usuaria mantenía una deuda por el servicio eléctrico y afirmó que había ofrecido alternativas para intentar destrabar el conflicto.
Qué tuvo en cuenta la Justicia
Al analizar el caso, el fuero Civil de Choele Choel aplicó las normas de Defensa del Consumidor y recordó que los servicios públicos domiciliarios cuentan con un régimen especial de protección. También consideró los principios de responsabilidad objetiva, carga dinámica de la prueba e interpretación favorable al consumidor.
Tres testigos describieron las dificultades que atravesó la familia después de la rotura. Contaron que durante meses usaron una conservadora, que luego consiguieron un freezer prestado y que no tenían recursos para comprar una heladera nueva.
Los testigos también remarcaron que la situación se volvió especialmente compleja porque la medicación del hijo debía mantenerse refrigerada y la familia necesitaba conservar alimentos frescos.
La jueza sumó a su análisis las actuaciones ante el EPRE, que había hecho lugar al reclamo e intimado en distintas oportunidades a la empresa para que cumpliera con la reparación.
Al evaluar la conducta de la distribuidora, la magistrada consideró que existió un grave incumplimiento: entendió que no brindó una respuesta adecuada pese a los reclamos y a las decisiones administrativas que le ordenaban reparar el perjuicio.
Por eso, la sentencia hizo lugar al reclamo y ordenó reparar los daños materiales y morales ocasionados a la familia. Además, aplicó una sanción por daño punitivo, teniendo en cuenta la conducta de la empresa y el tiempo transcurrido sin una solución.