La Justicia italiana divorció a Wanda Nara y Mauro Icardi: el fallo que dejó a los dos sin lo que pedían
Wanda Nara pidió 250 mil euros mensuales de mantenimiento y 100 mil de compensación. La Justicia italiana le respondió con un fallo que también le puso un freno a Icardi.
El Tribunal de Milán disolvió el matrimonio civil entre Wanda Nara y Mauro Icardi, que se había celebrado el 27 de mayo de 2014 en San Isidro y luego fue registrado en Italia. La sentencia también resolvió los reclamos cruzados que ambos habían presentado durante el proceso, con un saldo adverso para las pretensiones económicas de la empresaria.
El fallo rechazó los dos pedidos de dinero que Nara había formulado: la asignación de mantenimiento durante la separación y la compensación económica posterior al divorcio. En el expediente, la conductora había reclamado 250 mil euros mensuales por el primer concepto y 100 mil euros mensuales por el segundo, y en una presentación posterior había insistido con esas cifras.
Los jueces consideraron que no se daban las condiciones para otorgar ninguna de las dos prestaciones. Según la sentencia, el tribunal evaluó que Nara cuenta con ingresos propios y un patrimonio importante que le permite cubrir sus necesidades económicas.
Qué miró la Justicia para rechazar los reclamos
El fallo analiza en detalle la situación patrimonial de la empresaria: sus declaraciones de ingresos, sus inversiones, sus propiedades en Italia y Argentina y su participación en distintas sociedades. También menciona sus trabajos en televisión, publicidad y redes sociales.
En paralelo, los magistrados revisaron la situación de Icardi. La sentencia reconoce que el futbolista tuvo ingresos millonarios durante su carrera y menciona, entre otros, un contrato con el Galatasaray que le garantizaba 6 millones de euros netos anuales entre julio de 2024 y junio de 2025.
Sin embargo, el tribunal tuvo en cuenta que ese vínculo finalizó en junio de 2026 y que, al momento de la sentencia, no figuraba un nuevo contrato con otro club. Con ese panorama, los jueces concluyeron que no estaba probado que existiera actualmente una diferencia económica de tal magnitud entre ambos que justificara una compensación a favor de Wanda.
El pedido de Icardi que también cayó
Otro de los puntos centrales del fallo fue el rechazo al planteo de Icardi de atribuirle a Nara la responsabilidad por la separación. El futbolista había sostenido que la empresaria había incumplido sus deberes matrimoniales al iniciar y hacer pública su relación con el cantante L-Gante, y que esa exposición había afectado su imagen y reputación.
El tribunal consideró que no había pruebas de que la relación entre Nara y L-Gante hubiera comenzado antes de la ruptura del matrimonio. La sentencia destaca que Wanda anunció el final de la relación con Icardi en septiembre de 2024 y que recién en octubre de ese año hizo pública su relación con el cantante.
Los jueces también señalaron que no había pruebas suficientes sobre las supuestas relaciones extramatrimoniales que ambos se habían atribuido durante el proceso. En consecuencia, rechazaron el pedido de Icardi.
Las hijas, fuera de la competencia italiana
En cuanto a las dos nenas del matrimonio, el Tribunal de Milán se declaró incompetente para resolver sobre la tenencia, la residencia y la manutención. Los jueces consideraron que las niñas habían residido habitualmente en Estambul desde 2022 y que asistían allí a la escuela, por lo que los tribunales italianos no tenían jurisdicción sobre las cuestiones relacionadas con la responsabilidad parental.
La sentencia también establece que Italia no tiene jurisdicción sobre las obligaciones alimentarias correspondientes a las menores. Esto significa que el fallo italiano no decide la tenencia ni fija una cuota alimentaria para las hijas de la pareja.
El divorcio, formalmente decretado
El Tribunal de Milán declaró disuelto el matrimonio civil entre Wanda Nara y Mauro Icardi, celebrado en Argentina en 2014 y posteriormente registrado en Italia. También ordenó que, una vez que esa parte de la sentencia quede firme, se comunique la decisión al Registro Civil de Milán para que se realicen las anotaciones correspondientes.
Además, la Justicia determinó que Wanda deberá afrontar dos tercios de las costas del juicio, por un monto de 5.200 euros, más los gastos generales, IVA y otros conceptos establecidos por ley. El tercio restante fue compensado entre ambas partes.
De esta manera, la sentencia italiana puso fin al proceso de divorcio en cuanto al vínculo matrimonial, rechazó los pedidos económicos principales de Wanda y dejó fuera de su competencia las cuestiones referidas a las hijas.