La Justicia francesa en la mira: el historial de denuncias ignoradas que pudo salvar a Lyhanna
¿Cómo pudo quedar libre un hombre con denuncias por abusos a menores? El caso Lyhanna revela fallos judiciales que conmocionan a Francia.
La desaparición de Lyhanna Rameau Bernard, una niña de 11 años, conmocionó a Francia durante casi una semana. Su cuerpo apareció en un silo de grano de una granja abandonada, y el principal sospechoso, Jérôme Barella, de 41 años, acumulaba un alarmante historial de denuncias por abusos que la Justicia dejó pasar.
El caso expuso fallos graves en el sistema de protección de menores y desató un escándalo político y judicial que hoy sacude al país.
¿Quién era Jérôme Barella?
Barella, conocido por la familia de la víctima, era el padre de dos compañeros de Lyhanna. La niña confiaba en él, incluso había ido a una pijamada a su casa semanas antes. Su madre, Charly Rameau, ya le había pedido que se alejara al enterarse de que el hombre la esperaba a la salida de la escuela con meriendas.
El viernes 29 de mayo, Barella recogió a Lyhanna en su auto a la salida del colegio en Fleurance, una localidad de 6.000 habitantes en el sur de Francia. Al no regresar, la familia denunció y se activó una alerta de desaparición. Horas después, Barella fue detenido.
En su declaración, dio una coartada falsa: dijo haber dejado a la niña en la puerta de la pileta municipal. Eso desvió la búsqueda durante seis días, con decenas de gendarmes y buzos rastrillando bosques y estanques.
El hallazgo fatal
El 4 de junio, siguiendo nuevas pistas, los investigadores encontraron el cuerpo de Lyhanna oculto en un silo de grano en una granja abandonada en Puycasquier, a 15 kilómetros de su escuela. Barella había trabajado allí. Las prendas coincidían con las que llevaba la niña, y las pruebas de ADN confirmaron su identidad al día siguiente.
Una década de impunidad
El historial de Barella revela una cadena de negligencias. En 2017, la madre de una adolescente de 17 años lo denunció por mantener una relación con su hija. La causa fue archivada en 2018 al considerarse consentida según la ley de entonces.
En 2021, fue despedido como conserje del colegio Maréchal-Lannes de Gers por “comportamientos inapropiados” con una alumna. La escuela notificó a la Fiscalía de Auch, pero no se inició ningún proceso.
En 2022, una nueva denuncia en el norte de Francia lo acusaba de violar a una niña de 7 años. Por demoras burocráticas, el expediente tardó dos años en transferirse y fue archivado por falta de pruebas.
El punto más crítico llegó en agosto de 2025, cuando la madre de una niña de 10 años se presentó como querellante por violaciones reiteradas entre 2024 y 2025. La causa se atascó al ser transferida de la Fiscalía de Toulouse a la de Auch. Durante nueve meses, la madre reclamó sin éxito; la policía incluso la amenazó con denunciarla por acoso. Barella nunca fue citado a declarar.
Dos días antes de la desaparición de Lyhanna, el padre de otra menor presentó una nueva denuncia por violación contra Barella.
La reacción social y política
La conmoción llevó a una “marcha blanca” multitudinaria en Fleurance, donde los padres de Lyhanna le dedicaron un último mensaje: “Lyhanna, perdón por lo que viviste”. Al día siguiente, manifestaciones frente al Ministerio de Justicia en París y en más de 150 puntos del país corearon “Justicia cómplice”.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, ordenó una auditoría interna y exigió revisar de urgencia 70.000 denuncias de abusos a menores antes del 14 de julio. El primer ministro, Sébastien Lecornu, propuso reformar el Código Penal para introducir la cadena perpetua para violadores en serie.
Los sindicatos de magistrados y fiscales rechazaron ser los únicos responsables y apuntaron a un “colapso estructural”: Francia tiene solo tres fiscales por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de la media europea de 12, carece de secretarios judiciales y destina la mayor parte del presupuesto al sistema penitenciario.
La causa por el asesinato de Lyhanna avanza bajo secreto de sumario, mientras las calles exigen una reforma penal inmediata.