La Justicia decidirá si la madre de Izan Aguirre puede ser juzgada: dos caminos posibles
¿Pensaban que la causa estaba cerrada? La Justicia ordenó una Junta de Salud Mental para saber si la madre de Izan Aguirre puede ser juzgada. Dos caminos posibles, pero solo uno la llevaría a prisión perpetua.
La causa por la muerte de Izan Aguirre, el nene de 6 años asesinado en San Justo, llegó a un punto clave: la Justicia ordenó una Junta de Salud Mental para saber si su madre, R.A.M., de 22 años, puede ser sometida a un proceso penal. El futuro judicial de la mujer depende de un informe psiquiátrico que podría cambiar todo el rumbo de la investigación.
La joven fue imputada por homicidio agravado por el vínculo después de la audiencia del lunes en los Tribunales de Santa Fe. Pero antes de avanzar con la causa, el juez José Luis García Troiano pidió que un equipo de especialistas evalúe si la mujer entendía lo que hacía cuando, según la Fiscalía, estranguló a su hijo.
Mientras tanto, R.A.M. seguirá presa en el Servicio Penitenciario, una decisión que generó debate durante la audiencia. La defensa pidió que fuera trasladada a un hospital psiquiátrico, pero las fiscales María Laura Urquiza y Daniela Montegrosso se opusieron y el juez les dio la razón.
¿Por qué sigue en la cárcel?
La discusión sobre dónde debía estar detenida la imputada fue uno de los momentos más tensos de la audiencia. La abogada defensora propuso que la joven fuera internada en un hospital especializado, pero desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) rechazaron el pedido.
“La abogada defensora no se opuso a la medida que pedimos pero cuestionó que el lugar de cumplimiento sea en el ámbito del servicio penitenciario”, explicaron las fiscales. La decisión se basó en que la ley nacional establece que los tratamientos de salud mental son, por regla, ambulatorios, algo que no encaja con este caso.
¿Qué definirá la Junta de Salud Mental?
La Junta Especial de Salud Mental tendrá que responder dos preguntas fundamentales: si R.A.M. comprendía la criminalidad de su conducta al momento del hecho y si hoy está en condiciones de entender un proceso penal. La fiscal Urquiza aclaró que el estado mental de la mujer pudo cambiar desde el crimen hasta ahora.
“El código manda hacerlo con la mayor celeridad posible para poder salir, digamos, de esta situación, de poder determinar su imputabilidad o no, para luego poder seguir adelante con el proceso de una o de otra manera”, sostuvo la fiscal.
Los dos escenarios que se abren
Si la Junta determina que la madre no podía comprender sus actos, la Justicia deberá aplicar medidas de seguridad para su tratamiento. En cambio, si la consideran imputable, la Fiscalía podría pedir la prisión preventiva y avanzar hacia un juicio.
“Puede haber dos opciones. Una es que se determine que no podía comprender la criminalidad del hecho, y es así que luego se va a evaluar las medidas de seguridad con las cuales va a transitar su recuperación. Y la otra es que la Junta determine que sí era consciente y es capaz”, explicó Urquiza. Si es condenada por homicidio agravado por el vínculo, la pena es prisión perpetua.
El crimen y la autopsia
Según la acusación, el hecho ocurrió entre la madrugada y la mañana del miércoles de la semana pasada, en una vivienda de Cortada 27, sin número, en el barrio Reyes de San Justo. La Fiscalía sostiene que el niño murió por asfixia mecánica, es decir, estrangulamiento manual.
El informe forense confirmó que la víctima falleció por la compresión del cuello, lo que obstruyó las vías respiratorias. “La mecánica del hecho fue realizado este homicidio mediante el estrangulamiento del menor en forma mecánica o manual”, detalló Urquiza.
Sin denuncias previas y declaraciones confusas
Un dato que llamó la atención: no existen denuncias anteriores por violencia o maltrato contra la imputada. “No, no hay absolutamente ninguna otra denuncia previa que tenga que ver ni con maltrato infantil ni con situaciones de violencia de ella para con cualquier otra persona”, aseguró la fiscal.
Sin embargo, después de ser detenida, R.A.M. hizo algunas declaraciones que las autoridades consideraron confusas. Habría dicho que actuó sin voluntad propia y que fue “enviada, mandada por alguna otra instancia u otra persona”. La fiscal evitó calificarlas como “místicas” y dijo que serán analizadas por los especialistas de la Junta.
La investigación sigue abierta
Aunque la madre es la única detenida, la causa no está cerrada. Las fiscales indicaron que se tomaron numerosos testimonios y que secuestraron teléfonos celulares que están siendo peritados para reconstruir lo que pasó.
“Si bien la investigación se encuentra abierta, hay líneas investigativas, muchísimos testimonios que se han tomado hasta el momento, hay secuestro de teléfonos celulares que también se encuentran siendo peritados”, explicó Urquiza.
El próximo paso será la realización de la Junta, que definirá si la mujer puede ser juzgada o si deberá recibir tratamiento. Mientras tanto, R.A.M. seguirá detenida en el Servicio Penitenciario.