La Justicia confirmó la condena al hombre que golpeó con una cadena a su expareja
La Justicia confirmó la condena para un hombre que atacó a su expareja con una cadena y la arrastró por el suelo. Ya tenía antecedentes por violencia contra ella, pero su defensa intentó que no fuera a prisión.
La Sala B del Tribunal de Impugnación de La Pampa ratificó la pena de ocho meses de prisión efectiva para K. D. A., un hombre de Santa Rosa que atacó a golpes y cadenazos a su expareja. El caso, que conmocionó a la ciudad, tuvo su resolución definitiva en los tribunales.
El violento episodio ocurrió en diciembre, cuando la mujer volvía de caminar y vio que el hijo que tienen en común estaba solo en la calle, cerca de la casa del acusado. Al acercarse para reclamarle por el descuido del menor, el hombre reaccionó con furia: le gritó “¿qué te tenés que meter?”, la tomó del cuello, la golpeó con los puños y la arrojó contra una pared. Pero la agresión no terminó ahí: tomó una cadena, la golpeó en las piernas y la arrastró por el suelo.
La apelación de la defensa
La defensora oficial Vanesa Silvana Ortiz, a cargo de la defensa del agresor, había apelado el fallo original del juez de audiencia Carlos Alberto Besi. En su recurso, la abogada intentó desacreditar el relato de la víctima con supuestas inconsistencias y argumentó que las pruebas no alcanzaban, pidiendo además que no se efectivizara la prisión.
Sin embargo, los jueces María Paola Frigerio y Mauricio Federico Piombi desestimaron de plano la estrategia. En su fallo, destacaron que el testimonio de la mujer fue contundente y estuvo respaldado por los informes médicos y psicológicos. Los peritos de Sanidad Policial constataron escoriaciones y hematomas compatibles con golpes contusos y arrastre, mientras que los equipos interdisciplinarios advirtieron el grave daño psicológico y el alto riesgo en el que vivía la víctima.
Un reincidente en violencia de género
El imputado ya tenía una condena previa de 2022 por hechos de violencia contra la misma mujer. Durante el juicio, la víctima también relató episodios de amenazas y ataques posteriores a la denuncia que le provocaron severos cuadros de ansiedad y pánico.
Con esta decisión, la Justicia pampeana reafirma la aplicación de la amplitud probatoria en casos amparados por la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres, y envía a prisión a un reincidente que perpetuó un ciclo crónico de violencia machista.