La jugada que dejó sin piso a la oposición: cómo frenaron la interpelación a Adorni
¿Qué pasó en Diputados? Con una maniobra que incluyó acuerdos con aliados y una jugada reglamentaria, el oficialismo frenó la sesión que buscaba interpelar a Manuel Adorni. Los detalles de una estrategia que dejó sin quórum a la oposición.
En una maniobra política que dejó helada a la oposición, el oficialismo logró frenar la sesión en Diputados que buscaba interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Sin los 129 votos necesarios para el quórum, el intento se desmoronó.
¿Cómo se gestó el bloqueo?
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, diseñó una estrategia que incluyó acuerdos con bloques aliados como el PRO y la UCR, que decidieron no bajar al recinto. Además, se convocó para la próxima semana a la Comisión de Asuntos Constitucionales, una movida que demora cualquier debate sobre una eventual interpelación.
La sesión había sido solicitada por el jefe de bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, junto a diputados de izquierda como Nicolás del Caño, Myriam Bregman, Romina del Plá y Néstor Pitrola, además de Esteban Paulón (Partido Socialista), Marcela Pagano (Coherencia) y Pablo Juliano (Provincias Unidas). El temario incluía seis proyectos de resolución que pedían citar a Adorni para que informe sobre presuntas irregularidades en el uso de bienes del Estado y fondos públicos.
¿Qué pedía la oposición?
Además de información sobre su situación patrimonial declarada, tres de las iniciativas impulsaban una moción de censura para desplazar al funcionario de su cargo, en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos a cargo del juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita.
No es la primera vez que la oposición intenta interpelar a Adorni. La semana pasada ya habían pedido una sesión especial, pero desde el inicio admitían dificultades para reunir los apoyos necesarios. El principal obstáculo es reglamentario: para aprobar el tratamiento sobre tablas se requieren los dos tercios de los votos, un número que la oposición está lejos de alcanzar.
La jugada de Patricia Bullrich
La estrategia oficial se complementa con otra discusión que atraviesa el Congreso. La jefa de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, impulsa una interpretación reglamentaria que eleve la exigencia para habilitar el tratamiento de una eventual interpelación. En caso de no conseguirse los dos tercios, el expediente sería remitido a la Comisión de Asuntos Constitucionales, postergando el debate sin una fecha definida.
De esta manera, el oficialismo logró desactivar un nuevo intento de la oposición de poner en jaque a uno de los funcionarios más cuestionados del Gobierno.