La jugada que busca llevar el gas de Vaca Muerta a Chile a través de una central eléctrica
¿Sabías que una central chilena podría ser la llave para que el gas de Vaca Muerta llegue de forma estable al país trasandino? Conocé los detalles de esta operación que promete cambiar el mapa energético regional.
La compra de la central termoeléctrica Los Guindos en Chile abre una nueva puerta para que el gas de Vaca Muerta cruce la cordillera de manera sostenida. Trafigura y Generadora Metropolitana adquirieron la planta ubicada en Cabrero, Región del Biobío, con un plan claro: reconvertirla para que funcione con gas natural en lugar de diésel.
La planta tiene una capacidad instalada de 273 megavatios, distribuidos en dos turbinas que hoy operan con combustibles líquidos. La idea es que, una vez reconvertida, pueda recibir gas desde Argentina a través del Gasoducto del Pacífico, una infraestructura que ya conecta la Cuenca Neuquina con el centro-sur chileno.
¿Por qué es clave esta operación?
La iniciativa no se limita a una exportación puntual. Detrás hay una estrategia de integración vertical: las empresas no solo quieren producir y vender gas, sino también controlar el transporte y el consumo final. Así, la demanda eléctrica de la central se convierte en un respaldo permanente para las exportaciones.
El consultor energético Nicolás Taiariol explicó que “contar con centrales de generación en los países vecinos permite asegurar un consumo constante y reducir la incertidumbre propia del mercado energético”. Este tipo de esquemas, según el especialista, fortalece la estabilidad del negocio a largo plazo.
El rol de las renovables en Chile
El crecimiento de los parques solares y eólicos en Chile genera una necesidad creciente de respaldo térmico. Cuando el sol no brilla o el viento no sopla, las centrales a gas pueden responder rápidamente para mantener la estabilidad del sistema eléctrico. En ese contexto, el gas de Vaca Muerta aparece como un complemento ideal para reemplazar el diésel.
Además de aportar flexibilidad, la reconversión de Los Guindos permitiría reducir emisiones y mejorar el rendimiento de las instalaciones. La Región del Biobío ya cuenta con la conexión gasífera necesaria, por lo que no se requieren grandes obras de infraestructura para empezar a recibir el gas argentino.