La jueza que advierte sobre el nuevo régimen penal juvenil: "En La Rioja no hay delitos juveniles"
Alicia Valdez analiza la norma que empezó a regir en septiembre y cuestiona un detalle clave: dejó de lado las acciones propias de la adolescencia. ¿Qué propone para evitar que se trate a los chicos como adultos?
Desde septiembre está en vigencia el nuevo Régimen Penal Juvenil, una normativa que modifica el abordaje judicial de los adolescentes involucrados en hechos delictivos. La jueza de Niños, Niñas y Adolescentes de La Rioja, Alicia Valdez, analizó la implementación del sistema y expresó sus reparos sobre la forma en que fue concebido y su aplicación en las provincias.
Valdez consideró que el régimen no contempló suficientemente las distintas realidades provinciales. En ese sentido, marcó que la situación de La Rioja difiere de la de otros puntos del país donde la problemática de los delitos juveniles tiene mayor presencia.
“En La Rioja no hay delitos juveniles, que sí se ven en otras provincias”, sostuvo la magistrada, al referirse a las diferencias entre los territorios y a la necesidad de considerar esas particularidades al momento de definir políticas vinculadas a la Justicia Penal Juvenil.
Otro de los puntos que cuestionó es la mirada sobre la adolescencia que propone la nueva norma. Valdez aseguró que “se dejaron de lado las acciones propias de la adolescencia”, y planteó que cualquier respuesta judicial debe contemplar las características de esa etapa de la vida.
La jueza remarcó la importancia de diferenciar el tratamiento de los adolescentes respecto del de los adultos, y de atender aspectos vinculados con su desarrollo, su contexto y las circunstancias que pueden rodear la comisión de un delito.
La entrada en vigencia del nuevo régimen abre un escenario distinto para la Justicia y para los organismos que intervienen con adolescentes en conflicto con la ley penal. En La Rioja, el debate estará atravesado por las particularidades de la realidad provincial y por la necesidad de definir qué herramientas resultan más adecuadas para abordar estas situaciones.
Más allá de los cambios legales, uno de los principales desafíos será encontrar un equilibrio entre la responsabilidad frente a un hecho delictivo y la necesidad de garantizar un abordaje acorde a las características propias de la adolescencia.