La joven que filmó el operativo policial en Fontana declaró y complicó a dos policías
Sara Fernández dormía cuando escuchó los disparos. Salió, grabó el operativo policial en Fontana y ahora su testimonio, con un croquis de la casa de su madre, apunta a dos policías en el juicio. Qué reveló ante el tribunal.
La testigo clave del juicio contra diez efectivos de la comisaría Tercera reconstruyó ante el tribunal la madrugada del 31 de mayo de 2020 y reconoció a dos de los imputados. La declaración de Sara Fernández, la joven que registró con su teléfono el violento procedimiento en el barrio Banderas Argentinas de Fontana, se convirtió en uno de los testimonios centrales de la tercera jornada del debate.
Ante los jueces, Fernández no solo identificó a dos de los acusados: también dibujó un croquis de la casa de su madre para explicar cómo se movieron los jóvenes perseguidos por los uniformados esa noche.
Según el relato que había brindado durante la instrucción, la joven dormía cuando escuchó disparos. Alarmada por su madre y sus hermanos, salió de su casa y fue hacia la vivienda familiar. Allí vio a varios muchachos que corrían mientras, según su testimonio, se seguían oyendo tiros.
En ese momento sacó el celular y empezó a grabar la irrupción policial. Esas imágenes, que muestran los momentos de violencia, terminaron siendo una prueba central en la causa.
El croquis que contradice a las defensas
Uno de los ejes de su declaración fue la reconstrucción del recorrido de los jóvenes que eran perseguidos. A través del croquis, Fernández explicó que los chicos no entraron al interior de la casa: cruzaron el patio y siguieron de largo por un sector lateral que no tenía portón ni rejas.
Ese punto es clave porque las defensas sostienen que los policías perseguían a personas que se habían metido en el domicilio, y que esa situación justificaba el procedimiento.
Dos nombres, dos reconocimientos
Las preguntas de la defensora oficial Karina Paz, querellante en representación de las víctimas, llevaron a la testigo a identificar a Claudia Beatriz Lucena, por entonces jefa de la comisaría Tercera, y a Cristian Eduardo Foschiatti, otro de los imputados.
Sobre Lucena, Sara la señaló como la policía que la atendió en la dependencia y que, según su relato, la insultó y la amenazó con detenerla.
En cuanto a Foschiatti, contó que al principio lo conocía con otro apellido y que terminó de identificarlo cuando vio su fotografía difundida por los medios al comenzar el juicio.
La noche del operativo, según su relato
Al recordar el ingreso de los efectivos, la joven sostuvo que intentó frenarlos para que no avanzaran hacia el interior de la vivienda. Relató que los policías derribaron la puerta y que ella empezó a gritar mientras trataba de proteger a uno de sus hermanos menores.
También dijo que les pidió que dejaran de golpear a su primo Alejandro Saravia y que, después de cortar la filmación, le tomó una foto a su madre, que había quedado con lesiones en el rostro.
En su testimonio, Fernández identificó a Foschiatti como uno de los efectivos que entró a la casa y que participó de la agresión contra su primo.
Secuelas psicológicas y la voz del abuelo
La tercera jornada del juicio incluyó además el testimonio de Elina García, la psicóloga que intervino en el caso. García detalló el acompañamiento que se hizo en su momento, explicó sus funciones en la Secretaría de Derechos Humanos del Chaco y se refirió a las consecuencias psicológicas que puede dejar una experiencia de violencia como la denunciada.
La profesional describió los efectos del estrés postraumático en Diana Celeste Fernández y advirtió que esas manifestaciones pueden persistir hasta la actualidad.
En la misma audiencia declaró Ignacio Fernández, abuelo de Sara, quien presenció parte del procedimiento en la casa de su nieta. Durante la investigación había contado que les preguntó a los policías si tenían una orden de allanamiento antes de que entraran al patio. Según su testimonio, los efectivos le respondieron: «Vos cállate porque te vas preso también».
El hombre también había relatado que vio cómo los policías sacaban a su nieto de la vivienda, lo insultaban y lo golpeaban.
Una pericia sobre una firma
La jornada dejó otra novedad vinculada con la documentación policial del procedimiento. El tribunal aceptó que se realice una pericia caligráfica sobre la firma atribuida a Delio Alejandro Saravia en un acta de notificación, después de que el joven manifestara que no la reconocía como propia.
Los hechos que se juzgan
Todo se remonta a cuando agentes de la comisaría Tercera de Fontana entraron a una vivienda por la fuerza y con violencia. Según la causa, golpearon a quienes estaban adentro y se llevaron detenidos a tres jóvenes y a una menor de edad, con forcejeos, empujones, golpes de puño, patadas y golpes con armas de fuego, mientras los insultaban y hacían referencia a su pertenencia a la comunidad qom.
Las agresiones continuaron en la dependencia policial, adonde fueron trasladadas las víctimas y donde permanecieron detenidas. Allí también se registraron insultos de contenido racista, amenazas de muerte y malos tratos. Una de las jóvenes denunció además abuso sexual por parte de los agentes.